Qué es el Quiromasaje

El quiromasaje es una técnica que se basa en el uso de ciertas maniobras para lograr mejorar el equilibrio físico y psíquico del paciente. A continuación, te mostramos sus características fundamentales.

Origen del quiromasaje

Treinta siglos antes del nacimiento de Cristo ya se practicaba. Así se confirma en diversos documentos históricos. Hipócrates, padre de la medicina, incluía en algunos de sus tratados la descripción de las técnicas más eficientes para eliminar el dolor muscular o articular.

La denominación actual es de origen griego y hace referencia al masaje que se da con las manos. Esta definición es más que necesaria, ya que el término antedicho se utiliza, de manera errónea, para designar cualquier tipo de masaje, creando confusión en las personas que buscan los beneficios del que venimos describiendo.

¿En qué se basa el quiromasaje?

Este masaje se basa en la exploración de la zona que necesita el tratamiento y en la aplicación de diversas maniobras y técnicas para eliminar tensiones y promover la salud. Para hacerlo, se utiliza la presión manual y mecánica. La combinación de diversos movimientos siempre es positiva para lograr el mejor efecto posible.

Es importante destacar que el objetivo final de cada masaje no se limita a la mejoría física, sino también a generar una sensación de bienestar que te permita olvidarte de los síntomas que padeces.

La diferencia con la fisioterapia

Como ya hemos mencionado, el quiromasaje no está recogido como profesión sanitaria, al contrario que la fisioterapia, ya que su trabajo se centra en la prevención y mantenimiento de la salud.

El profesional fisioterapeuta dispone de una formación superior, con conocimientos que le permiten tratar y rehabilitar.

Por tanto, aunque pueden parecer lo mismo, la clave para diferenciar entre ambas profesiones es tener claro que el quiromasaje es una técnica que sirve para potenciar el bienestar del paciente, mientras que la fisioterapia se dedica a la recuperación y/o prevención de lesiones mediante un tratamiento sanitario.

Características de la técnica del quiromasaje

Para aplicar este tipo de masaje es necesario dominar una técnica que se basa en una serie de maniobras específicas que el quiromasajista escogerá, en función de su idoneidad con cada paciente. Es importante subrayar que la intensidad de cada maniobra va cambiando y que la combinación de diversas técnicas es siempre la mejor opción.

Para que el masaje sea mucho más agradable, se suele usar una pequeña cantidad de aceite o crema. También es posible usar polvos de talco o magnesio para garantizarle al quiromasajista la mejor adaptabilidad posible a cada tipo de piel.

Técnicas de quiromasaje

Amasamientos

Los amasamientos en quiromasaje son caricias y pases, con ritmo pero suaves. El amasamiento es una técnica que se utiliza para aplicar calma en algún punto donde hay dolencia.

Los amasamientos producen un efecto estimulante y calmante sobre el sistema nervioso. Si las maniobras son rápidas, son estimulantes; si son lentas, calmantes.

Percusiones

Las percusiones se realizan normalmente en la mano y en el brazo, y se usan para estimular mediante maniobras rápidas.

Existen diferentes percusiones, como el palmeo cubital, el palmeteo cerrado o el palmeo abierto.

Pellizcos

Los pellizcos en Quiromasaje son un tipo de maniobras que consiste en coger dos zonas de tejido y aproximarlas entre sí, de manera que se activa el drenaje circulatorio.

Se utilizan para oxigenar y nutrir la zona tratada.

Efectos del quiromasaje en el organismo

Tenemos que recordarte que esta disciplina no busca solo la mejora muscular sino también la del estado general. Los siguientes efectos sobre el organismo son los más destacados y beneficiosos.

Circulación sanguínea y de la linfa

El uso de repeticiones mecánicas sobre tus venas les devuelve su elasticidad, mejorando la circulación de la sangre. También incide en la circulación arterial como consecuencia de ese masaje superficial. La mejora de la circulación ayuda a favorecer la oxigenación del organismo, logrando así que el paciente se encuentre más fuerte.

La estimulación de los plexos linfáticos que se encuentran en las capas más superficiales de la piel evitan la aparición de linfedemas, especialmente los que se producen tras las intervenciones quirúrgicas. El masaje, además, estimula que tus músculos se contraigan de forma natural, logrando así proteger mejor el sistema linfático y que tu cuerpo pueda funcionar correctamente.

Mejora del sistema nervioso

Si bien no es posible conseguir la restauración total de un nervio roto, sí se ha confirmado que la estimulación de los músculos cercanos a los nervios dañados incide en la recuperación de los mismos de forma progresiva. Maniobras como los pases magnéticos, la percusión o el amasamiento producen relajación y tonificación.

En lo que respecta al bienestar mental que genera este tipo de masaje, se ha confirmado que su práctica genera endorfinas en el cerebro. Esta sustancia es un antiinflamatorio y un analgésico natural, por lo que resulta más sencillo paliar los síntomas más dolorosos de distintas dolencias.

Tonificación muscular

El masaje incide en el crecimiento de las estructuras musculares, por lo que el músculo gana en firmeza y recibe mejor la sangre necesaria para su funcionamiento. Este hecho mejora el metabolismo muscular y afecta al correcto funcionamiento de tu organismo.

La calidad de la sangre

Diversas pruebas médicas confirman que, tras un masaje, aumenta sensiblemente el número de glóbulos rojos. Esta circunstancia ayuda a evitar la anemia e incluso contribuye a aumentar tu producción de hemoglobina.

La eliminación de la grasa acumulada

Es importante aclarar que recibir un masaje no conlleva la pérdida directa de grasa, pero sí facilita que tu cuerpo la metabolice en menos tiempo. Completando los masajes con una dieta saludable y con ejercicio físico, es posible lograr perder peso de forma natural.

Sobre la atrofia muscular y ósea

Al producirse una fractura de un hueso, debido a la inmovilización también se terminan atrofiando los músculos que lo rodean. El masaje continuado retrasa esta situación y permite lograr la recuperación de la movilidad afectada en menos tiempo.

La estimulación del metabolismo

Uno de los efectos directos de recibir un masaje es el aumento de las ganas de orinar. El masaje estimula el funcionamiento renal y ayuda a la eliminación de toxinas. Además, pone en funcionamiento el metabolismo, ayudando así a que puedas quemar la grasa acumulada en menos tiempo.

La efectividad del aparato digestivo

El masaje directo sobre las vísceras huecas provoca que se recupere el movimiento peristáltico del colon, lo que facilita el tránsito intestinal evitando el estreñimiento. Así, puedes conseguir un aparato digestivo mucho más eficiente.

El bienestar mental

El quiromasajista se debe realizar siempre un ambiente tranquilo en el que la persona que reciba el masaje pueda relajarse totalmente. Es importante ir siempre explicando qué se va a hacer, cuáles son los efectos y, sobre todo, crear una complicidad que terminará aumentando las positivas consecuencias de cada sesión.

Una disciplina imprescindible

Tal y como se ha comprobado, los beneficios del quiromasaje son múltiples. Su aplicación es siempre el mejor complemento para lograr paliar los síntomas de diversas enfermedades o anomalías.

El quiromasaje es una disciplina que ayuda, de forma directa, a cualquier persona a recuperar su vitalidad, a tonificar su musculatura y a mejorar su bienestar. Recuperar la calidad de vida y la fuerza perdida son solo dos de las consecuencias directas de esta magnífica manera de restaurar las funciones más importantes del cuerpo.

El trabajo de quiromasajista

En este país, un ciudadano se puede dar de alta en cualquier profesión legitimada como tal a través de la clasificación de ocupaciones, algunas necesitan cualificación y otras no.

Esta decisión la toma la administración en función a la tarea a desempeñar, de modo que un señor que se da de alta como albañil no tendrá problemas laborales salvo que se crea o actúe fuera de sus competencias al actuar como delineante, aparejador o arquitecto. Lo mismo puede hacer un parasanitario siempre que actúe dentro de sus competencias y no se crea fisioterapeuta, enfermero o médico.

La figura de masajista, anterior a la del fisioterapeuta, desapareció oficialmente como agente sanitario por un Decreto Ministerial del 16 de mayo de 1979. Es decir, como profesión sanitaria desaparece en 1979, pero no como actividad profesional.

Al no ser personal sanitario no está regido por leyes sanitarias. Los quiromasajistas no son sanitarios, sino parasanitarios que deben cumplir sus normas o leyes según el Ordenamiento Jurídico Español.

Por tanto, mientras que los profesionales del sector de las terapias naturales no se auto denominen como profesionales sanitarios, y sí como parasanitarios, están ejerciendo de forma libre y legal su profesión de Quiromasajista, dados de alta en la actividad profesional correspondiente de las tarifas del IAE.

Tipo impositivo aplicable a los servicios parasanitarios

El ordenamiento jurídico vigente no incluye entre los profesionales médicos o sanitarios, entre otros, a los digitopuntores, acupuntores, naturópatas, masoterapistas, quiromasajistas y los físicos con especialidad de radiofísica y, en consecuencia, los servicios prestados por ellos en el ejercicio de sus respectivas profesiones están sujetos y no exentos del impuesto, tributando al tipo general del 21% al no poder calificarse tales servicios como asistencia sanitaria.

Normativa: Artículo 20 1.3 Ley 37 / 1992, de 28 de diciembre de 1992. Artículo 91 Uno.2.11 Ley 37 / 1992, de 28 de diciembre de 1992.

Es de esperar que cuando las autoridades de nuestro país implementen y regulen las terapias naturales y complementarias, tal y como han solicitado reiteradamente la OMS y el Parlamento Europeo, terminen todas las polémicas y controversias que perjudican no solo a los profesionales que las practican sino también a los ciudadanos que las demandan.

Intrusismo laboral

Saliendo al paso a las noticias de cierto colectivo, en la que tratan de imponer su criterio respecto a que tanto la Osteopatía como la Quiropráctica o el Quiromasaje solo puede aplicarlas de forma legal un fisioterapeuta, podemos afirmar que esto no es cierto.

Para comenzar, hemos de manifestar que el desarrollo de las actividades profesionales vinculadas al ejercicio de las terapias naturales y no convencionales constituye una práctica profesional reconocida y, en cuanto tal, autorizada y regulada por la normativa vigente en la materia. Es decir, el quiromasaje es una práctica completamente legal.

Fisioterapia son estudios universitarios, tres años de carrera de asignaturas y técnicas o formas de recuperación y rehabilitación desde el punto de vista de la medicina alopática.

La formación en Quiromasaje todavía se imparte como enseñanza no reglada. Un curso dentro de lo normal, dura unos nueve meses (unas 150 horas, teoría y practicas), tiempo dedicado únicamente a la práctica del quiromasaje. Terminado el curso, la función es la de “auxiliar del médico”, se limita a saber hacer y saber cuándo no hacer masajes, todo lo demás le corresponde al médico.

La filosofía del quiromasajista corresponde más a la medicina natural u holística. Dicho esto, cada uno tiene su sitio y su ámbito de trabajo. Al final son las personas las que deciden, según sus problemas o preferencias, acudir a unos u otros profesionales. Hay que destacar que el quiromasaje no está considerada una práctica sanitaria, por lo que no está capacitado a realizar el abordaje de procesos patológicos.