Mitos y mentiras sobre el masaje

Mucha gente requiere los servicios de expertos en terapias manuales para poner fin a un dolor, bajar su estrés y mimarse un rato a la semana. Quien demanda siempre ansía ser satisfecho y cada uno busca en un masaje algo diferente. La pregunta es ¿puede el masaje cumplir con todas y tan múltiples expectativas?

Por supuesto que no. Por ello es fundamental correr el velo y desglosar algunas medias verdades y mentiras completas acerca de lo que los quiromasajistas pueden hacer (o no) por quienes llegan pidiendo (y exigiendo, a veces) desde un simple contacto humano hasta un milagro.

20 mitos y leyendas en torno a un simple masaje

Presta atención a los principales mitos alrededor del masaje. Prepárate para detectarlos durante la conversación con alguno de tus clientes y así responder de manera asertiva.

Un masaje reductor es infalible

Según para quién. Si alguien recibe un masaje y al abandonar la consulta come algo contundente, es poco probable que el efecto reductor compense el exceso de calorías.

La gente busca soluciones mágicas, pero el quiromasajista no puede sacar conejos de una galera. Los masajes reductores son un excelente complemento de una dieta baja en calorías y de una vida activa (en movimiento).

El masaje es un lujo que pocos pueden darse

No es cierto. Si bien hace décadas el servicio de masaje era muy costoso y se ofrecía en sitios exclusivos, hoy es algo a lo que casi todo español puede acceder. Incluso hay servicios a domicilio para aquellas personas que, por dolor o falta de movilidad, no pueden dirigirse a una consulta.

El precio de un masaje varía de acuerdo con el barrio o el tipo de establecimiento en el que se ofrece, pero no es un lujo inaccesible en pleno siglo XXI.

Elimina las varices

Pues no. Aunque ayuda a disimularlas estéticamente, un masaje no tiene el poder de revascularizar las piernas y eliminar la causa principal y real de este trastorno.

Aumenta el nivel de endorfinas

Quien recibe un masaje gana bienestar y siente un inmenso placer, por ello se cree que el masaje aumenta las hormonas de la felicidad, pero no es así. Lo que aumenta, en todo caso, es el nivel de oxitocina, una hormona antiestrés.

Una buena opción posterior a un entrenamiento

Habría que esperar de 15 minutos a media hora para garantizar buenos resultados a nivel de relajación muscular y estiramiento. Científicos canadientes han comprobado, hace ya una década, que la fricción de determinadas zonas tras el ejercicio intenso, lejos de aliviar tensiones, inflama aún más produciendo dolor.

Disminuye el cortisol en sangre

No, pero sí reduce los niveles de estrés y alivia algunos de sus síntomas, tales como el dolor de espalda o de cabeza.

Un masaje es siempre seguro

Es preciso aclarar que hay ciertas dolencias (de la columna vertebral, por ejemplo) que con un masaje podrían empeorar notablemente. Por ello es importante que, ante alguna patología específica, sea el médico a cargo del tratamiento del dolor quien prescriba masajes.

El quiromasajista, ante la duda, debe solicitar garantías de que su trabajo no pondrá en riesgo la salud del paciente.

Puede propagar un cáncer y hasta generar metástasis

Falso 100 %. Es importante aclararlo para mantener el prestigio de la profesión y la reputación de los quiromasajistas. El cáncer responde a una mutación genética.

Un masaje no tiene tanto poder, por fortuna, en este caso. De hecho, y en contraposición a este mito, muchos pacientes oncológicos se ven beneficiados con los masajes como terapia complementaria al tratamiento del dolor. Pero es substancial aclarar: siempre como complemento de la medicina; no como terapia aislada y única.

Ayuda a dormir mejor

El estado de relajación posterior a un masaje equilibra la presión arterial. Ello ayuda a dormir mejor a personas insomnes, sin duda.

Combate la depresión

Es pedirle demasiado a un simple masaje. Pero veamos: es innegable que si la depresión está asociada a dolores corporales, se advierta una mejora del cuadro. Pero de ningún modo se puede prometer a la gente que la depresión tiene los días contados si se recibe un masaje.

En la cabeza evita la caída del cabello

Falso. A lo sumo, lo que puede hacer un masaje capilar es promover la buena circulación sanguínea, pero quien tiene predisposición a la alopecia (por antecedentes familiares, por ejemplo) no evitará que el pelo caiga. En tales casos, la calvicie es inevitable.

Un buen masaje combate cualquier tipo de dolor

No es así. Hay algunos dolores que son articulares o musculares y otros que responden a alguna patología incluso no diagnosticada aún.

Entonces, ¿qué decir a un paciente que tras algunas sesiones continúa quejándose de un dolor específico? Que consulte a su médico de cabecera. No todo se soluciona en un spa. Existen algunos dolores crónicos que no responden positivamente a un masaje.

Hay dolores cuyo origen es emocional y que no remiten con tratamiento físico, sino que se pueden tratar solo con psicoterapia. Es más, hay dolores que con un masaje pueden incluso a agravarse. Por ello, siempre hay que sugerir la consulta a un profesional de la salud.

El masaje infantil está contraindicado

Nada de eso. El masaje infantil que puede revertir tendinitis o tortícolis en recién nacidos, lactantes y deambuladores es sumamente efectivo.

Pero, atención: debe estar en manos expertas en masaje infantil y autorizado por el médico pediatra o de cabecera. Es sabido que los niños, tan elásticos y maleables, se benefician mucho con el quiromasaje.

Eficaz con hematomas, inflamaciones vasculares o embolias

Nada más lejano a la realidad. En tales casos, un masaje, cualquiera sea su tipo, está contraindicado médicamente. No solo podría ser inútil, sino además, muy nocivo. Por ello es esencial tener claro siempre el motivo de consulta de quienes llegan a nuestra camilla de masaje.

Todo masaje es relajante

Falso. Algunos masajes terapéuticos, lejos de relajar la zona tratada, la estimulan al máximo. No obstante, sí es cierto que el objetivo principal de un masaje es aliviar tensiones y reducir el estrés. De este modo, mejora el estado de ánimo y la salud emocional del paciente.

No es posible recibir masajes si estás embarazada

Es un mito popular como el que alega que una embarazada no puede teñirse el pelo. Sí se sabe que se considera contraindicado en el primer trimestre del embarazo, periodo en el que la gestación podría estar en riesgo y el masaje dar más problemas que beneficios.

Pero a partir del tercer mes, el masaje contribuye a liberar tensiones de la espalda y tratar la inflamación de los tobillos. Ayuda, además, a dormir mejor.

El masaje en la espalda favorece la lactancia

Es un mito. Está visto que la sensación de bienestar y relajación que aporta puede llegar a jugar a favor de la madre que da el pecho, pero no existe una relación directa entre masaje y lactancia. No está comprobado en absoluto.

Un masaje profesional siempre se da en espalda y cervicales

Nada de eso. La reflexología podal, por ejemplo, es un tipo de masaje en la planta y los dedos de los pies. Se sabe que trabajando esa zona se logran buenos resultados en otras partes del cuerpo. En efecto, existe una estrecha relación entre las regiones de la suela y los distintos órganos y zonas corporales.

Mejora la respiración

Sí, pero indirectamente. Lo que hace el masaje terapéutico que se aplica en pacientes con problemas respiratorios, por ejemplo, es relajar la zona de la espalda y los pulmones.

De esta manera es posible eliminar obstrucciones y promover un mejor estado de salud respiratoria. También en casos de personas con mucosidad acumulada el masaje resulta muy efectivo y ayuda a expectorar.

La sensación post masaje es sumamente placentera

No siempre. Normalmente, aliviar zonas corporales tensionadas requiere frotar la piel, separar tejidos y un largo etcétera. En una persona que ha estado muy contracturada y no ha recibido un masaje por mucho tiempo ello podría suponer un dolor posterior que, en lo inmediato, quizá hasta requiera un analgésico.

Eso no quiere decir que 24 o 48 horas después ese dolor no deje paso a un alivio de una dolencia determinada. De todos modos es igualmente falso aquello de que si no duele el masaje es malo. El dolor aparece en ocasiones y en determinadas personas.

Si un paciente recibe masajes una o dos veces a la semana desde hace años, es muy probable que su cuerpo esté libre de tensiones y estrés y en él el tratamiento actúe como un mimo o una caricia.

Probablemente te hayas sentido identificado con alguna de las situaciones mencionadas. Ahora que conoces cada uno de los mitos que rodean a nuestra actividad, la conclusión es que no puedes dejar contentos a todos. En ocasiones es importante aclarar y notificar a los pacientes que un masaje no es mágico y que nuestras manos no son milagrosas.