Introducción al aparato locomotor: las articulaciones

Una articulación es un engranaje que mantiene unidos dos extremos óseos. El sistema músculo esquelético del cuerpo humano está constituido por 360 articulaciones en total.

Podemos clasificarlas en función del grado de movilidad, por la composición de los tejidos que la forman y por el eje de movimiento.

Función de las articulaciones

    • Las articulaciones conforman puntos de unión entre los diversos componentes del esqueleto, tanto axial como apendicular
    • Proporcionan elasticidad y plasticidad, favoreciendo los movimientos mecánicos del cuerpo
    • Permiten la protección del encéfalo y posibilitan su crecimiento durante la niñez

Tipos de articulaciones

Por su composición

Según la estructura de los tejidos que las forman se clasifican en:

    • Sinoviales: Presentan cavidad sinovial. Son las más comunes y las más importantes desde el punto de vista funcional. Un ejemplo son las diartrosis
    • Cartilaginosas: unidas por cartílagos. Un ejemplo son las sínfisis [sínfisis del pubis]
    • Fibrosas: unidas por ligamentos. Un ejemplo son las sindesmosis [sindesmosis radiocubital]
    • Sinsarcosis: unidas por músculo [sinsarcosis escapulohumeral]

Por su grado de movilidad

La forma de las epífisis óseas determina la capacidad de movimiento. Existen tres grandes tipos de articulaciones en función de esa forma.

    • articulaciones que no van a tener movimiento: sinartrosis.
    • articulaciones que van a tener algo de movimiento: anfiartrosis.
    • articulaciones que van a tener mucho movimiento: diartrosis.

Sinartrosis

Sinartrosis {lat. synarthrōsis de gr. synárthrōsis συνάρθρωσις [sýn σύν gr. ‘con’, ‘unión’ + arthr(o)- ἄρθρον gr. ‘articulación’ + -ō-sis gr. ‘proceso’]}

La sinartrosis es una articulación no movible, como la de los huesos del cráneo; los elementos óseos están unidos por tejido fibroso o cartilaginoso de manera continua, sin cavidad intermedia.

Anfiartrosis

Anfiartrosis [amphí ἀμφί gr. ‘de un lado y otro’, ‘ambiguo’ + arthr(o)- ἄρθρον gr. ‘articulación’ + -ō-sis gr. ‘proceso’]
La anfiartrosis es una articulación en la cual las superficies están unidas por discos de fibrocartílago como las vertebrales o la sínfisis púbica, es decir existe articulación o unión por ambos lados.

Diartrosis

Diartosis [lat. diarthrōsis de gr. diárthrōsis διάρθρωσις [diá διά gr. ‘separación’ (‘a través de’) + arthr(o)- ἄρθρον gr. ‘articulación’ + -ō-sis gr. ‘proceso’]
La diartrosis es una articulación sinovial formada por las superficies articulares (revestidas de cartílago hialino), la cápsula articular y los ligamentos de refuerzo. Según los ejes de movimiento, recibe distinto nombre.

Por el eje de movimiento

    • Uniaxial: movimiento sobre un solo eje. Un ejemplo es la articulación cubitohumeral
    • Biaxial: movimiento en dos ejes perpendiculares. Un ejemplo es la articulación trapezometacarpiana
    • Triaxial o multiaxial: movimiento alrededor de tres o más ejes y en tres o más planos. Un ejemplo es la articulación de la cadera

Las diartrosis

Este tipo de articulaciones merecen un capitulo propio por su importancia a nivel funcional. Las diartrosis hacen posible una gran cantidad de movimientos. Las encontramos sobre todo en el esqueleto apendicular.

Características de las diartrosis

Las articulaciones sinoviales están formadas por la cápsula articular o fibrosa, la membrana sinovial, el cartílago articular o hialino y la cavidad articular.

La cápsula articular se forma como una extensión del periostio del hueso y está compuesta  por una capa externa de tejido fibroso y otra interna formada por la membrana sinovial. La capa fibrosa se asegura de estabilizar la articulación y su estructura consiste principalmente en fibras de colágeno.

La membrana sinovial es una capa de tejido conectivo que se encarga de formar y liberar el líquido sinovial gracias al proceso de imbibición.

El líquido sinovial es una sustancia pegajosa e incolora que contiene células especializadas, ácido hialurónico y diversas proteínas. Las funciones del líquido sinovial son varias:

    • contribuye a la nutrición del cartílago hialino
    • impide el roce de los tejidos articulares y evita el desgaste del cartílago y de las superficies articulares
    • elimina de la articulación sustancias nocivas o no necesarias

El cartílago articular o hialino tapiza las superficies articulares de los distintos extremos óseos que forman la articulación. El cartílago hialino no está inervado ni vascularizado y se nutre del líquido sinovial.

La cavidad articular es un espacio característico de las diartrosis. Está rodeado y protegido por la membrana sinovial y su función es contener el líquido sinovial. También evita la fricción entre huesos y permite la libertad de movimiento.

Clasificación de las diartrosis

Según la forma de sus superficies articulares, pueden ser:

Enartrosis

Articulación movible cuyas superficies articulares son la cabeza esférica de un hueso y la cavidad correspondiente de otro. Es la diartrosis con mayor movilidad. La enartrosis es la única en la que los huesos se mueven en los tres ejes, logrando así la flexión, extensión, abducción, aducción, rotación y el movimiento de circunducción.

    • Los medios de unión son una cápsula elástica y ligamentos que limitan y contienen el movimiento
    • Movimientos: flexión, extensión, abducción, aducción y rotación

Las articulaciones del hombro y la cadera son enartrosis.

Condiloartrosis

Articulación formada por un cóndilo y por una cavidad glenoidea. Es biaxial.

    • Los medios de unión son una cápsula y ligamentos
    • Movimientos: flexión, extensión, aducción y abducción

La articulación temporomandibular es una condiloartrosis.

Trocleartrosis

Articulación formada por una superficie en forma de tróclea/diábolo encajada en una superficie cóncava.

    • Los medios de unión son ligamentos. Obtiene fijación adicional por medio de ligamentos laterales fibrosos
    • Movimientos: flexión y extensión

La articulación humerocubital es una trocleartrosis.

De encaje recíproco o en silla de montar

Esta articulación permite el movimiento en torno a dos ejes que se hallan en ángulo recto uno respecto del otro. Su nombre se debe a que las superficies articulares tienen forma de silla de montar. Las superficies articulares son inversamente cóncavas y convexas en dos planos perpendicularmente orientados.

    • Los medios de unión son la cápsula articular, la membrana sinovial y los ligamentos
    • Movimientos: son laterales y anteroposteriores

La articulación trapeciometarcarpiana y la articulación esternoclavicular son dos ejemplos.

Trocoides

Articulación formada por un cilindro óseo que gira sobre su propio eje y una cavidad. Pertenecen a esta clase las articulaciones de pivote y de rueda. Permite los movimientos de rotación y pronosupinación.

En una articulación de pivote, la superficie articular interna convexa gira por dentro de la superficie articular cóncava como sucede en la articulación radiocubital proximal.

En una articulación en forma de rueda, la superficie articular cóncava gira en torno a la superficie articular convexa, como en la articulación radiocubital distal.

Artrodias

Este tipo de articulación está formada por superficies articulares planas. que se mueven entre sí en un único plano, en deslizamiento.

Las articulaciones intervertebrales y los huesos de las muñecas y tobillos son artrodias.
Otro ejemplo es la articulación acromioclavicular que une la extremidad lateral de la clavícula con el borde medial del acromion. Gracias a esta articulación el hombro puede realizar movimientos ascendentes y descendentes.

En Julio de 2020 se publicó un estudio sobre salud articular elaborado por Vanir, marca especializada en complementos alimenticios perteneciente al laboratorio estadounidense Opko Health, en colaboración con la Fundación Internacional de la Artrosis (OAFI) que revela datos sobre la incidencia del dolor articular en la población española.

El 68% de los españoles con edades comprendidas entre los 35 y los 65 años ha padecido dolor articular en el último año. Por sexos, son las mujeres quienes más lo padecen (73%), una cifra que supera en 10 puntos al número de hombres que declaran haber tenido este problema. Si bien la mitad de la población padece dolor leve, el 40% revela que por este motivo no pueden desarrollar con normalidad cierta actividad física o ejercicio.

Una situación que va a más con la edad: el 10% de los españoles mayores de 50 años define el dolor como grave, lo que significa que tienen dificultades serias para poder llevar a cabo su vida diaria a causa del intenso dolor en alguna articulación.