Pases o roces

Los roces o pases son una de las técnicas de masaje más antiguas que sirven solo para el masaje de la piel. Se trata de una técnica suave que se ejecuta utilizando la superficie de la palma de la mano muy relajada.

Se conoce como roces, pases, pases magnéticos, pases magnéticos sedantes, pases cutáneos sedantes y otros nombres.

Los roces tiene el objetivo de optimizar la circulación sanguínea y linfática. Por ello son de gran ayuda para preparar los tejidos.

El impacto producido por su aplicación es al instante, ya que induce al sueño. Tiene un efecto sedante, pero es una técnica con poco efecto a corto y largo plazo.

Para realizar los pases, el quiromasajista usa cuatro dedos cerrados, con el dedo pulgar lo más separado posible de los demás, de modo que la mano puedan abarcar una zona muy amplia, lo más grande posible.

Efecto de los pases

La intensidad de los pases es tan suave que con ello se consigue estimular los receptores nerviosos cutáneos y producir de este modo una relajación muscular mucho más profunda.

Los roces se realizan de manera superficial y, a la vez, tranquila, rítmica y suave, deslizando la mano sobre la piel, de manera lenta y rítmica. De este modo de promueve la mejora deel vaciado de los vasos linfáticos y se tranquiliza al sujeto.

Si hay edema de los tejidos hay que efectuar el roce por encima de la zona afectada para facilitar el flujo de la linfa desde las zonas inferiores. En el caso de edema en la rodilla, se trabaja primero el muslo y luego se pasa poco a poco al límite superior del edema hasta ir poco a poco hacia la articulación afectada.

Beneficios de los pases

Al realizar los roces se van eliminando de manera mecánica las células muertas de la epidermis, lo que mejora la respiración cutánea. Con ello se intensifica la función secretora de las glándulas sebáceas y sudoríparas. Además, con los pases también se incrementa el tono muscular y cutáneo, así como  la función de contracción de las glándulas cutáneas.

El roce provoca el aumenta  la temperatura local, permitiendo el ensanchamiento de los vasos y dando lugar a la afluencia de sangre arterial hacia la zona de masaje y facilitando una nueva distribución de dicha sangre en el organismo.

Además, el roce también contribuye a intensificar el reflujo de sangre venosa y de linfa. Gracia a eso se eliminan los fenómenos de estancamiento y se activa el tono de las fibras musculares cutáneas. Esto también mejora la elasticidad y flexibilidad de la piel.

Por otra parte, los roces también intensifican la actividad vital de las células de las capas profundas de la piel, aumentando el número de eritrocitos y de trombocitos.

Cabe destacar que los roces ayudan a eliminar la tensión del sistema nervioso.

Tipos de roces

Hay varios tipos de pases. Los más importantes son:

    • Roce lineal.
    • Roce transversal.
    • Roce en zigzag.
    • Roce combinado.
    • Roce concéntrico.

Estas técnicas, que pueden efectuarse en posición perpendicular o longitudinal respecto a la parte del cuerpo donde se hace el masaje, se hacen con la palma de la mano o formando un cojín con uno, dos o tres dedos.

Según zonas corporales

Según la zona, los pases se pueden realizar de diferente forma:

    • En la espalda, pueden hacerse desde la columna vertebral hacia los lado.
    • En el cuello, se pueden hacer desde el occipucio hacia los hombros.
    • En la cabeza, se hacen desde la frente hacia el occipucio.
    • En la cara, se hacen desde la línea de la frente hacia el occipucio.
    • En el tórax, se puede hacer desde la clavícula hacia abajo, y también desde el esternón hacia los lados, siguiendo las costillas.
    • En las extremidades inferiores y superiores, se pueden hacer desde la raíz hasta los extremos, en dirección centrífuga.