Riesgos laborales en un centro de masaje

El personal trabajador de un centro de masaje está expuesto diariamente a una serie de riesgos laborales propios de la actividad, con consecuencias y peligros para su salud.

A raíz de las preguntas de algunos usuarios del foro, hemos consultado a especialistas sobre cuáles son los riesgos más habituales de un centro de masajes y cómo evitarlos.

Foto: Markus Spiske en Unsplash

Plan de prevención de riesgos

No existe un plan específico sobre riesgos laborales para masajistas. El INSHT (Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo), que depende del Ministerio de Trabajo, no tiene desarrollada una guía técnica particular para el sector de actividad del quiromasaje.

Se debe cumplir con lo indicado en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (BOE 10/11/1995) y sus posteriores modificaciones y Reales Decretos al respecto, y asumir la modalidad preventiva que corresponda, en función del número de trabajadores.

A partir de ahí, hay que evaluar los riesgos para los puestos implicados (masajista, recepcionista, personal de limpieza…) y establecer medidas preventivas que deban adoptarse.

A través de este artículo, se pretende dar a conocer los riesgos más habituales en un centro de masajes a los que están expuestos los trabajadores que desarrollan su actividad en él y las pautas, o medidas preventivas, que pueden llevar a cabo para evitar estos riesgos.

Mediante la puesta en práctica de medidas preventivas, el empresario está obligado a garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores a su servicio en todos los aspectos relacionados con el trabajo (Ley de Prevención de Riesgos Laborales 31/1995).

En función de las características de la empresa, del tipo de actividad y del número de trabajadores, el empresario organizará los recursos necesarios para el desarrollo de las actividades preventivas con arreglo a una o varias de las modalidades siguientes: asumiendo personalmente tal actividad, designando a uno o varios trabajadores para llevarla a cabo, constituyendo un servicio de prevención propio o recurriendo a un servicio de prevención ajeno.

Caída de personas al mismo/distinto nivel y golpes contra objetos

Quizás sean unos de los más concurrentes debido al uso continuo de las instalaciones y la circulación por ellas (dejar cajones abiertos, objetos en zonas de paso, estado del suelo, etc.).

Para tratar de evitarlos, será necesario mantener en todo momento buenas pautas de orden y limpieza de la clínica y las escaleras (tanto fijas como de mano), evitando dejar objetos en pasillos, cerrando puertas y cajones, señalando la presencia de suelos mojados en tareas de limpieza o circular sin prisas, por ejemplo.

Riesgos químicos

En el centro de masajes, quizás no se encuentren más productos químicos que aquellos que se utilicen para la limpieza de las instalaciones.

Será necesario leer detenidamente las etiquetas de los productos y seguir las instrucciones del fabricante en todo momento, ya que un mal uso puede provocar daños en quien lo manipule.

Lo prudente será almacenarlos en lugares ventilados, no abrir botes con la boca, evitar realizar trasvases, no mezclar productos y destinarlos únicamente a aquello para lo que están fabricados.

Además de todo esto, se recomienda hacer uso de mascarilla y guantes de vinilo/nitrilo sin polvo* para las tareas de limpieza (cuando así lo recomiende el fabricante).

*Cuidado con los guantes de látex, ya que este material puede provocar alergias.

Riesgo eléctrico

No son muchos los aparatos eléctricos que se pueden encontrar en el centro de masajes, pero hay que llevar cuidado de manipular los que se utilicen, así como de la instalación eléctrica.

Para minimizar el riesgo eléctrico, se pueden llevar a cabo las siguientes medidas: desconectar tirando de la cabeza del cable de alimentación, no sobrecargar regletas, los cables y aparatos estropeados serán reparados/sustituidos por personal cualificado, garantizar que se efectúa la comprobación de la instalación de la instalación de puesta a tierra por personal técnicamente competente según legislación, verificar periódicamente el correcto funcionamiento de los interruptores diferenciales y colocar la señalización de peligro homologada en los cuadros eléctricos.

Riesgos biológicos

Los quiromasajistas pueden hacer uso de agujas. Para evitar cualquier contagio, es necesario seguir una serie de normas de prevención:

    • Normas de higiene personal: es necesario que el personal retire sus nillos o joyas antes de comenzar y lave sus manos antes y después de cada tratamiento, dedicando, como mínimo, veinte segundos a la fricción. Si el experto tuviera alguna herida o corte, es necesario que los cubra antes de iniciar la jornada laboral.
    • Empleo de barreras de protección: uso de guantes de vinilo/nitrilo siempre que se manejen agujas.
    • Manejo de material punzante: emplear el máximo cuidado en el trabajo con este tipo de material para evitar cortes y pinchazos. Tirar los residuos punzantes en cubos de plástico rígido con tapa.

En época de COVID-19, se hace necesario llevar a cabo otra serie de actuaciones con tal de prevenir el riesgo de contagio biológico:

    • Lavado de manos de manera frecuente y meticulosa.
    • Hacer uso de mascarilla higiénica (cumplimiento de norma UNE-EN 0064, desechables, y 0065 para las reutilizables) o FFP2 (debe cumplir normativa UNE-EN 149).
    • Al toser o estornudar, cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado.
    • Si no puedes toser/estornudar sobre el codo, usa pañuelos desechables. Tíralos tras su uso.
    • Evita tocarte los ojos, nariz y/o boca. Estas son las vías de entrada del virus.
    • Desinfecta mobiliario y material entre clientes.

Riesgos por carga física

El uso del ordenador y guardar la misma postura durante horas pueden provocar inflamación, dolor y contracturas en la espalda, extremidades superiores, manos y muñecas.

Para evitar estos daños, es necesario realizar estiramientos musculares, contar con una silla adecuada, disponer de un reposapiés donde descansar una pierna cuando se mantenga una posición de pie estática y respetar los tiempos de descanso.

Una postura de trabajo correcta es aquella que permite a la persona mantener los pies apoyados en el suelo, con los brazos pegados al cuerpo, los antebrazos flexionados y alineados con las manos y una visión en línea recta, sin necesidad de realizar ninguna torsión del cuello.

Riesgos por carga mental

La gran responsabilidad propia de la profesión hace que muchos trabajadores sientan ansiedad, estrés, cefaleas, trastornos digestivos o depresión, entre otros daños.

Para evitar estos riesgos laborales, es necesario que se realicen periodos de descanso entre cada paciente y organizar la actividad diaria en el centro para evitar laborales demasiado repetitivas.

A nivel social, la cooperación entre compañeros y el buen ambiente de trabajo son factores clave.

A nivel personal, seguir una alimentación equilibrada y realizar ejercicio físico de manera frecuente ayuda a evitar padecer este tipo de sobrecarga.

Condiciones ambientales

Los principales factores ambientales que intervienen en las condiciones de confort ambiental dentro de los espacios de trabajo, han sido definidos para garantizar la comodidad de los trabajadores. De esta manera, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo determina que la:

    • Temperatura del aire debe estar comprendida en verano entre 23ºC y 26ºC y en invierno entre 20ºC y 24ºC.
    • Humedad relativa del aire ha de estar situada entre 30% y 70%.
    • Velocidad del aire afecta a la sensación térmica que tienen los trabajadores y ha de ser menor a 0’1 m/s.
    • Iluminación, depende del tipo de trabajo. Por ejemplo, para trabajar con ordenador se exigen 500 lux, mientras que para dar un masaje se necesitarían 200 lux.
    • Cantidad de dióxido de carbono (CO2) nunca debería sobrepasar los 1000ppm.
    • Medición de ruido ambiental ha de quedar por debajo de 55 dB.

 Situación de emergencias

El lugar de trabajo deberá estar dotado de extintores acorde con la actividad a desarrollar, en número y capacidad extintora. Éstos deberán ser revisados trimestralmente para garantizar que siguen en su sitio, se encuentran en perfecto estado, etc. Y de manera anual, por la empresa mantenedora, para asegurar su buen uso.

Los trabajadores han de recibir formación e información para adquirir conocimientos y destrezas sobre primeros auxilios y emergencias para, de esta manera, saber cómo actuar en caso de que se encuentren con una situación de emergencia.

Reconocimientos médicos

No sería un riesgo propiamente dicho, pero se trata de un tema muy importante para complementar la seguridad y salud de los trabajadores. Y es que el empresario tiene la obligación de garantizar a los trabajadores a su servicio la vigilancia periódica de su estado de salud en función de los riesgos inherentes al trabajo.

Este reconocimiento médico es de carácter voluntario, salvo los casos indicados por ley, y es una herramienta que permite anticiparse a cualquier dolencia o enfermedad profesional que pudiera surgir como consecuencia de llevar a cabo las tareas habituales.

El contenido de este artículo ha sido escrito por Javier González González, técnico en prevención de riesgos laborales.