Drenaje Linfático Manual

El Drenaje linfático manual, también conocido como DLM, fue creado por el Dr. Emil Vodder, quien, a través de observaciones a pacientes con problemas en las vías respiratorias, comprobó que estos mejoraban al realizarles un masaje sobre los nódulos de los ganglios linfáticos del cuello.

El Dr. Vodder junto a su mujer

Debido a esas mejoras, pensó que se podría aplicar el mismo trabajo en todos los ganglios superficiales del cuerpo.

Vodder continuó mejorando la técnica, de tal forma que actualmente es una técnica utilizada habitualmente en cualquier consulta, tanto con fines estéticos como médicos, gracias a su acción drenante sobre los tejidos y beneficios sobre el sistema nervioso e inmunológico.

La técnica del Drenaje linfático manual

Fue el propio Dr. Vodder quien dejó escrito cómo debe realizarse la técnica, ya que según indica, los movimientos del masaje clásico no producen efecto de drenaje, al ser rígidos y duros.

Puesto que los vasos linfáticos y los capilares son finos, si aplicamos los movimientos del masaje con la punta de los dedos, suavemente, se alcanza tal relajación que la linfa fluye.

Esta acción lleva oxígeno y sustancias activas al tejido intersticial, que alimenta y regenera las células.

Vodder dice: “Los movimientos de drenaje circulares y en espiral son movimientos vitales, como todos los espirales de la naturaleza. El giro de las manos hacia dentro y hacia fuera con un efecto de presión sobre el tejido en aumento y disminución (creciendo y decreciendo), es muy semejante al movimiento del corazón con su sístole y su diástole. “

Hay que actuar con suavidad, con ritmo. Explica Vodder que las muñecas deben estar relajadas y las manos han de ser rápidas y autónomas, deslizándose sin interrupciones sobre la piel seca.

En el escrito de Vodder sobre la técnica, indica que un drenaje completo influye sobre el 50% del tejido conjuntivo. Esto significa que el drenaje linfático manual hace fluir todos los líquidos del cuerpo, del tejido conjuntivo y las molestias del metabolismo en el intersticio, así como refuerza el mecanismo de defensa de nuestro sistema linfático y equilibra el sistema nervioso.

Historia del Drenaje linfático manual

En 1932, el Dr. Vodder, nacido en Dinamarca en 1896, y su mujer trabajaban en Cannes como masajistas. Trataban a pacientes ingleses con resfriados crónicos que tenían los ganglios del cuello inflamados.

Vodder comenzó a trabajar en esos ganglios, haciendo desaparecer el resfriado.

En 1935 dio a conocer el método y un año después publicó en París el primer trabajo escrito al respecto. A partir de aquí, comienza a ampliarse el uso de la técnica por masasjistas, esteticistas, fisioterapeutas y médicos.

En 1966 se funda la Sociedad de Drenaje Linfático Manual, según el Dr. Vodder, con el objetivo de fundamentar científicamente los efectos y formar a los profesionales.

Ese mismo años fue creada la Escuela de Drenaje Linfático Manual, que quedó integrada como en 1976 como una sección de la Sociedad Alemana de Linfología.

En 1972 se fundó en Austria una sociedad análoga con el objetivo de enseñar el método a masajistas y esteticistas del país.