Contractura muscular

Una contractura muscular es un endurecimiento o acortamiento de los músculos. Causa rigidez en las articulaciones y puede ocurrir en cualquier articulación. Podemos definirla como el acortamiento anormal del tejido muscular, que hace que el músculo sea altamente resistente al estiramiento.

La  gravedad de las contracturas dependerá de la duración de la misma. Aunque habitualmente se asocia a los deportistas, todos sufrimos contracturas musculares debido a malas posiciones, esfuerzo físico, estrés y sedentarismo.

Una contractura muscular no es una lesión grave, pero puede molestar e impedir la realización de ciertos movimientos. En cualquier caso, lo mejor es acudir a un especialista para que determine si existe contractura y cómo tratarla. La mejor forma de evitar o aliviar una contractura, es corregir la acción que la ha provocado.

También ayuda la aplicar calor en la zona, un antiinflamatorio y  masajes. Cada contractura tiene un comportamiento diferente, así que no se puede estimar un tiempo de recuperación global. Hay personas que sufren contracturas constantemente y mantienen un nivel de vida normal, sin siquiera caer en la cuenta de que pueden librarse de esa dolencia.  

Causas que pueden provocar una contractura muscular

Algunas de las situaciones que pueden causar una contractura muscular son las siguientes:

Inmovilización: Las articulaciones generalmente se inmovilizan en una posición acortada, lo que da lugar  cambios dentro del tejido conectivo de la articulación y la longitud del músculo y el tendón asociado. La inmovilización prolongada facilita la proliferación de tejidos que incide en el espacio articular. Mantener una posición acortada durante un período prolongado de tiempo conduce a la formación de adherencias fibrosas, pérdida de sarcómeros y pérdida de la extensibilidad del tejido.  

Espasticidad: La espasticidad se refiere a músculos tensos y rígidos. Si la espasticidad no se trata pueden producirse contracturas. Una pérdida de la inhibición del tono muscular hace que un músculo se vuelva hiperactivo, lo que da lugar a una contracción constante, lo que reduce el control  sobre el área afectada. La articulación permanecerá en un estado flexionado produciendo efectos similares a los de la inmovilización.

Debilidad muscular: La debilidad muscular puede producirse por un desequilibrio muscular entre un músculo agonista y antagonista debido a un trastorno neurológico, lesión de la médula espinal y el estilo de vida, así como de los hábitos posturales.  Una disminución en el tono muscular conduce al desuso continuo y eventualmente a la atrofia muscular. La contracción constante del músculo agonista con resistencia mínima puede provocar una contractura.

 Prevención

El ejercicio regular y un estilo de vida activo pueden ayudar a prevenir la rigidez muscular y articular. Además, las contracturas musculares pueden prevenirse de las siguientes formas:

  • Cambiar de posición a menudo.
  • Mover los músculos con la mayor frecuencia posible, especialmente flexionando las articulaciones.
  • Acudir a un quiromasajista con frecuencia si se tiene tendencia a desarrollar contracturas.
  • Hacer un buen calentamiento antes de hacer ejercicio, que incluya estiramientos dinámicos y no implique movimientos y/o ejercicios de alto impacto. 
  • Estirar después de hacer ejercicio.

Deformidad por contractura

Debido a la rigidez y a la constricción de los tejidos conectivos del cuerpo debido a las contracturas pueden aparecen deformidades en músculos, tendones, ligamento y piel.

También se puede experimentar una deformidad por contractura en las cápsulas articulares. Este es el tejido conectivo denso y fibroso que estabiliza la articulación, así como los huesos adyacentes, en el nivel más profundo e interno.

La deformidad provocada por contractura restringe el movimiento normal. Se desarrolla cuando los tejidos conectivos generalmente flexibles se vuelven menos flexibles.  

Es importante tratar las contracturas musculares y adquirir hábitos posturales saludables para prevenir las deformidades, que en muchos casos son muy difíciles y delicadas de tratar.