Las contracturas musculares son contracciones del músculo, cuya gravedad dependerá de la duración de la misma.

Aunque habitualmente se asocia a los deportistas, todos sufrimos contracturas musculares debido a malas posiciones, esfuerzo físico, estrés y sedentarismo.

No es una lesión grave, pero puede molestar e impedir la realización de ciertos movimientos.

En cualquier caso, lo mejor es acudir a un especialista para que determine si existe contractura y cómo tratarla. 

La mejor forma de evitar o aliviar una contractura, es corregir la acción que la ha provocado. También ayuda la aplicar calor en la zona, un antiinflamatorio y los masajes.

Cada contractura tiene un comportamiento diferente, así que no se puede estimar un tiempo de recuperación global.

Hay personas que sufren contracturas constantemente y mantienen un nivel de vida normal, sin siquiera caer en la cuenta de que pueden librarse de esa dolencia.