Vibraciones

Todas las manipulaciones en quiromasaje son vibraciones, ya que van unidas siempre al movimiento físico de las  manos.

La vibración es una de las manipulaciones más intensas para estimular el sistema nervioso. Por ello se emplea en  casos que necesitan de una acción estimulante, en neuralgias,  cefaleas, estreñimientos, hipotensión, celulitis, agujetas,  etc. En los casos de celulitis o agujetas, las vibraciones se realizan con las dos manos como en un vaciaje venoso, con más presión y en dirección centrípeta hacia el muslo.

En general, la vibración es un estremecimiento o temblor de las manos del quiromasajista que este realiza sobre un punto determinado del cuerpo del sujeto, la cual se esparce de forma ondulante. Estas vibraciones se consiguen haciendo una tensión a nivel del bíceps.

Vibraciones diversas

Las vibraciones pueden efectuarse de forma corta y repetida o bien sobre toda la región de forma repetida, así como con toda la mano plana, en forma cubital, en forma digital, con un solo dedo o con varios dedos.

Se diferencian entre sí tan solo en la forma de colocar la mano. Pero en todos los casos los efectos fisiológicos son los mismos: calmantes sobre el sistema nervioso y descontracturantes sobre la musculatura.

Las vibraciones consisten en oscilaciones, temblores o sacudidas realizadas de manera rápida y continua con la mano o parte de ella para transmitir las ondas mecánicas producidas al interior de los tejidos.

La frecuencia debe ser de entre 5 y 10 vibraciones por segundo, realizadas durante un máximo de 10 minutos a una intensidad que puede ser profunda, media o superficial.

En cuanto a la dirección, no existe si es estática. Pero si es dinámica, la dirección será independiente de las estructuras sometidas a la técnica, al combinarlas con presiones.

Cabe destacar que es muy importante no presionar estructuras como arterias o venas, así como no disminuir espacios articulares.

Vibración estremeciente

La vibración estremeciente es un tipo especial de vibración que consiste en fraccionar una extremidad hasta su límite fisiológico mientras, a la vez, se transmite una vibración a lo largo de toda la extremidad.

El efecto de esta vibración estremeciente es tanto estimulante como tónico de la circulación. Además, si se efectúa de manera rítmica y si ningún tipo de brusquedad, la vibración estremeciente también confiere elasticidad a la musculatura. También favorece la relación muscular, acelera la circulación sanguínea y facilita el desbridamiento articular.

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