Shiatsu

El término Shiatsu está compuesto por shi (Dedos) y atsu (presión). Esta técnica oriental y ancestral se basa en la presión de los dedos para tratar enfermedades que puede usarse en el tratamiento de una amplia gama de afecciones internas, musculoesqueléticas y emocionales .

Según Takujiro Namikoshi, fundador de la Nippon Shiatsu School, el Shiatsu no solo cura, sino que actúa sobre la mente de las personas, estimulando la capacidad de prevenir enfermedades.

La presión que se ejerce en Shiatsu ha de realizarse utilizando la fuerza del propio cuerpo, no la de los dedos. Y la presión debe ejercerse correctamente sobre los puntos concretos, por ello es muy importante la posición del paciente y de quien ejerce el tratamiento. Usado como terapia primaria o complementaria, el Shiatsu combina técnicas de estiramiento asistido y acupresión para restaurar la estructura muscular y ósea.

Existen diferentes estilos de Shiatsu. Todos ellos tienen raíces en uno de los tres sistemas que se desarrollaron en Japón a principios de 1900 como resultado del resurgimiento de las terapias médicas tradicionales de Japón, incluida la acupuntura y el masaje anma. El shiatsu se desarrolló en este momento a partir de la integración de las terapias manuales japonesas tradicionales con el conocimiento médico occidental moderno.

Cómo funciona el masaje Shiatsu 

El masaje Shiatsu se basa en el uso de los dedos, los pulgares y la palma de la mano para aplicar presión en varias áreas de la superficie del cuerpo con el objetivo de ayudar a sanar dolencias y afecciones comunes, así como corregir los desequilibrios en el cuerpo.

La presión aplicada a los puntos del cuerpo promueve el flujo de energía y corrige las desarmonías en todo el cuerpo del paciente. Además de ser una experiencia profundamente relajante, Shiatsu ayuda a aliviar el estrés, tratar el dolor y la enfermedad, y contribuye a la salud y el bienestar general del paciente.

Por otra parte, el masaje shiatsu regula la actividad automática del sistema nervioso y estimula los sistemas circulatorio, linfático y hormonal. La mala postura, problemas en las articulaciones, esguinces, artritis, ciática, dolor de cuello y espalda agudo y crónico, sinusitis y bronquitis son tratables con Shiatsu.

Además, el masaje shiatsu trabaja para mejorar la salud general al afectar el sistema energético interno. Esta terapia suele dar lugar a un mayor rango de movimiento y una mejor coordinación. 

Principios de Shiatsu

Uno de los conceptos fundamentales de la medicina china / japonesa es el Qi, que es la energía vital en nuestro cuerpo que subyace a todo su funcionamiento.

El Qi fluye en vías específicas llamadas meridianos. El terapeuta de Shiatsu accede al Qi a través de puntos a lo largo de los meridianos llamados puntos vitales.

La salud está presente cuando hay abundante Qi en los meridianos y el flujo no está obstruido. Cuando el Qi se vuelve deficiente o desequilibrado, o se obstruye el flujo, surgen síntomas. Aparecen signos aparentemente menores, como resfriados y gripes, dolores de cabeza semanales o diarios, dolores corporales y musculares, o dificultades digestivas. Estas son indicaciones del desequilibrio de Qi. Shiatsu estimula y armoniza el flujo de Qi en todo el cuerpo.

El terapeuta de Shiatsu es capaz de reconocer patrones de desarmonía en el cuerpo, incluso antes de que aparezcan signos físicos. Los cambios simples, pero sutiles, son indicios de un desequilibrio que, si se deja solo, puede progresar hasta un punto donde aparecen los síntomas. El equilibrio se puede restaurar con una evaluación adecuada y sesiones regulares de Shiatsu.  

Seguridad y efectos secundarios

Aunque el Shiatsu se considera generalmente  seguro cuando lo realiza un profesional calificado, ciertas personas deben tener precaución y consultar a un médico antes de someterse a esa terapia. Es el caso de las mujeres embarazadas, de los pacientes que han recibido quimioterapia o radiación recientemente y de  personas con afecciones como osteoporosis, enfermedades cardíacas y trastornos de la coagulación sanguínea.

La terapia Shiatsu también debe evitarse inmediatamente después de la cirugía. Las personas con enfermedades infecciosas de la piel, erupción cutánea o heridas abiertas tampoco deben someterse a esta terapia. 

Además, el shiatsu no debe realizarse directamente sobre hematomas, piel inflamada, heridas no curadas, tumores, hernia abdominal o áreas de fracturas recientes.