¿Qué partes del cuerpo necesitan un masaje con más frecuencia?

No es ningún secreto que un buen masaje puede traer consigo grandes beneficios. Después de todo, ayuda a relajar, a reducir el estrés y los dolores musculares. Y, en algunos casos, disminuir la acumulación de líquidos.

Gran parte parte de quienes acuden a un quiromasajista buscan principalmente romper la rutina para aliviar el estrés con un relajante y placentero masaje en la espalda o en el cuello. Si bien es cierto que estas son zonas fundamentales, también lo es que solemos dejar de lado muchas otras zonas que también necesitan nuestra atención.

La frecuencia del trabajo que necesita cada una de estas zonas puede variar en gran medida de acuerdo a las necesidades de cada cliente. La vida diaria influye en gran medida en esto. Por ejemplo, si se trata de una persona que trabaja en una oficina, puede necesitar una sesión en la zona cervical de la columna vertebral.

Los masajes y las necesidades del cliente

Determinar qué partes del cuerpo humano requieren ser masajeadas, más que otras, es algo que va de acuerdo al tipo de cliente. Aunque es necesario tomar en cuenta que hay zonas mucho más sensibles que otras y que, independientemente de la rutina diaria del usuario, aplicar masajes a estas zonas resulta necesario. Los masajes en las manos y en los pies son un buen ejemplo.

Las manos y los pies van acumulando estrés y tensión diariamente y resultan partes muy sensibles. No acostumbramos a prestar atención a estas partes del cuerpo que sí deberían ser masajeadas con frecuencia.

Las personas que realizan actividades de tipo manual, o que necesitan de gran precisión en las manos como dibujantes, arquitectos o aficionados del bricolaje, necesitan aún más un masaje en las manos.

Todos necesitamos un masaje en los pies de vez en cuando, ya que estos soportan todo nuestro peso cada día. Más aún si son personas que diariamente recorren largas distancias a pie o en bicicleta, o practican deportes en los que los pies reciben gran tensión

Es decir que, si bien es cierto que existen zonas más sensibles que otras como las manos, los pies, la espalda, el cuello, o las piernas, saber exactamente cuáles son la que más urge de ser masajeadas dependerá del cliente.

¿Qué partes del cuerpo necesitan un masaje?

Estas son las partes del cuerpo que reciben, generalmente, mayor tensión y estrés en el día a día, y que deberías trabajar como rutina, independientemente de lo que te pida tu cliente.

La coronilla

Después de una jornada laborar no hay nada más placentero que recibir un buen masaje en la cabeza, especialmente en la coronilla. Esto ayuda en buena medida a que los músculos del cráneo se relajen. Después de todo, aquí se concentran una gran tensión debido al estrés al que nos sometemos los seres humanos diariamente.

El cráneo

A pesar de que la coronilla es la parte de la cabeza más importante, en cuanto a masajes se habla, no hay que olvidar el resto del cráneo, para hacer sentir al cliente el cielo. Además, en esta zona se acumula muchísimo estrés que puede llegar a causar graves problemas de salud.

Los glúteos

Pasar una gran cantidad de horas sentados hace que nuestros glúteos sientan ciertas molestias. Es una de las zonas que más pasa desapercibida pero que requieren ser masajeadas para reducir el estrés.

Las orejas

Las cosas que escuchamos, el ruido ensordecedor, las palabras hirientes, el sonido del tráfico… Son ruidos estresantes que provocan que las orejas estén llenas de tensión, aunque no lo parezca a simple vista. Realizar un masaje al usuario, con movimientos circulares en la parte detrás de las orejas puede ayudarle incluso a dormir mejor y tranquilizar la mente.

Consejos para una buena una sesión de masajes

En una sesión de masaje, para que el masajeado alcanza cierto grado de relajación, es tan importante como la técnica, el entorno.

Cuida los detalles

Lo primero y principal es que el espacio donde se vaya a realizar la sesión de quiromasaje sea una habitación silenciosa y, en lo posible, con poca luz.

También algunos optan por ambientar el lugar con inciensos o velas. Pero, asegúrate de informarte antes si al cliente le agradan o si es o no alérgico; muchos son intolerables a los olores fuertes.

Asegura la comodidad

En cada una de las sesiones de quiromasaje hay que buscar que el cliente se sienta lo más cómodo posible. Por lo tanto, la cama o el asiento del cliente deberá ser agradable para el mismo y así poder relajarse.

Así mismo, puedes considerar aplicarle aceites esenciales que lo ayuden a sentirse incluso más a gusto. Una buena opción es elegir aceites con fragancias relajantes como el jazmín, la lavanda, el sándalo, o la naranja.

Música de fondo

La música es un factor clave para que el cliente se relaje. Lo mejor será que optes por un repertorio de canciones instrumentales sin letra, o sonidos lluvia, olas de mar, o cascadas.