Percusiones

Las percusiones, también llamadas palmadas, son manipulaciones que el quiromasajista realiza en la espalda, las piernas o los brazos con el filo de la mano, los puños o las manos algo curvadas.

Esta es una maniobra diferente a todas las demás. Así como la mayoría se aplican de manera lenta, algunas profunda y muy profunda, las percusiones se hacen de forma rápida y superficial, para producir una acción vigorizante.

La percusión es un movimiento más estimulante que relajante que consiste en distintos tipos de presiones rítmicas y enérgicas que se realizan de manera repetitiva. Son maniobras rápidas de golpeteo. Se puede utilizar cualquier zona de la mano, aunque los golpes suelen realizarse con el canto de la mano, así como con la mano ahuecada y con el puño cerrado.

Las percusiones tonifican, despiertan y calientan los músculos. No deben ejecutarse estos movimientos sobre zonas huesudas.

Efectos

Las percusiones permiten al quiromasajista intervenir con pequeños golpeteos contra la piel. Con ello genera vibraciones y ondas que tienen una respuesta vascular y muscular tónica a nivel fisiológico.

En general, las percusiones:

    • Incrementan el tono muscular.
    • Aumentan la excitabilidad del sistema nervioso central.
    • Mejoran la nutrición del tejido.
    • Intensifican el flujo de sangre arterial hacia el tejido donde se efectúa el masaje.
    • Mejoran la función de los nervios vasculares y secretores.

Para lograr estos efectos terapéuticos, el quiromasajista deben seguir la siguientes reglas básicas:

    • Realizar los movimientos con las muñecas.
    • Percutir alternando las manos.
    • Contactar con la piel de forma breve.
    • Centrarse en ir al ritmo respiratorio del sujeto.
    • La combinación de ritmo y velocidad aumentará la eficacia del masaje.

¿Cuándo puede interesar utilizar las percusiones? En personas con poco tono muscular, a un deportista antes de una competición y en cualquier protocolo de quiromasaje al final del mismo, para activar al usuario tras la relajación.

Las percusiones también las utilizan los fisioterapeutas especialistas en la respiración vibratoria, para ayudar a expectorar las mucosidades del paciente.

Tipos de percusiones

Los principales tipos de percusiones son:

    • Palmada digital. Se realiza con las manos y los dedos juntos. Se usa en contacto solo con los dedos.
    • Palmada digital con fricción. Como la palmada digital, seguida de fricción que arrastra la hiperemia. Se usa en el tratamiento de los miembros inferiores a nivel de la pantorrilla (tríceps sural).
    • Palmada plana. Se percute con toda la palma de la mano en forma plana y rebotando con elasticidad, para no producir dolor. Produce hiperemia y estimulación.
    • Palmada cóncava. Se realiza con la mano en forma cóncava y el pulgar cerrando la concavidad. Se palmea oprimiendo el aire sobre la piel de la zona que tratamos en forma de ventosa. Se puede aplicar con ambas manos alternativamente o con una sola mano. Produce una gran circulación sanguínea a nivel interior de unos centímetros, haciendo que la sangre fluya hacia la superficie.
      Para la realización de esta palmada se coloca la mano cóncava, con los dedos totalmente unidos y el pulga bien adherido a la pared lateral del dedo índice. Hay que tener en cuenta que hay que colocar bien la mano para que, al permitir la zona corporal que se esté trabajando, todo el borde de la mano impacte a la vez.
      La compresión de aire que queda debajo de la palma genera un impacto en capas más profunda de la dermis. Esto genera una circulación sanguínea a nivel más profundo, haciendo que la sangre fluya hacia la superficie, por el efecto de presión positiva y negativa que se provoca. Este efecto es de gran utilidad a la hora de realizar drenaje torácico.
    • Cachete cubital. Se realiza con los dedos separados, mano ligeramente curvada y el apoyo sobre la zona a tratar será por medio del dedo meñique. Se percute de manera alternativa  con gran velocidad. No se realizará en miembros por el riesgo de interrumpir la circulación en casos de varices. El efecto que produce es el de cortar la circulación sanguínea en el momento que damos el cachete y al levantar la mano hacemos que la circulación detenida, pase con más rapidez y fuerza, arrastrando y limpiando los metabolitos y toxinas de la zona de trabajo.
    • Cachete cóncavo. A diferencia de la palmada cóncava, esta manipulación se realiza con los dedos flexionados y el pulgar tapando el hueco que deja el lateral del índice. Se trabaja alternativamente y con golpe de muñeca realizando el efecto ventosa, únicamente tocamos con región hipotenar de la mano y las falanges de los dedos. Produce hiperemia y estimulación del tono nervioso y muscular.

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