Masaje geriátrico

El masaje geriátrico es una forma de masaje diseñada para satisfacer las necesidades específicas de la población anciana. Implica el uso de las manos para manipular los tejidos blandos del cuerpo para mejorar la circulación sanguínea, aliviar el dolor y aumentar la amplitud de movimiento. El movimiento activo o pasivo de las articulaciones también puede formar parte del masaje geriátrico.

Las personas mayores a menudo padecen diversas enfermedades relacionadas con la edad, como la enfermedad de Parkinson, la artritis, la diabetes o las enfermedades cardíacas. Como resultado, tienen una mala circulación sanguínea y una actividad física limitada.

Muchos de ellos también están ansiosos, deprimidos y se sientes solos y aislados. El masaje geriátrico puede ayudarlos a mantener y mejorar su salud en general, así como a recuperar ciertas funciones físicas que se han reducido o perdido debido al envejecimiento.

Además, el masaje geriátrico puede aliviar la ansiedad y la depresión y ofrecer comodidad a los pacientes ancianos privados del tacto y el contacto físico con otras personas.

Beneficios del masaje geriátrico

El masaje geriátrico emplea técnicas de masaje suaves y ligeras y un estiramiento pasivo para aliviar la tensión muscular sin fricción excesiva en la piel. El masaje geriátrico beneficia a aquellos que son menos activos físicamente al ayudar a promover la circulación y puede ayudar a mejorar la postura y proporcionar una sensación general de bienestar.

La incorporación de la terapia de masaje geriátrico puede ofrecer los siguientes beneficios:

    • Aumento de la circulación sanguínea, previniendo así complicaciones de la diabetes como úlceras en las piernas o gangrena.
    • Mejora del equilibrio.
    • Aumento de la flexibilidad.
    • Mejora del flujo linfático, que aumenta la excreción de sustancias tóxicas del organismo.
    • Alivio del dolor de cabeza y el dolor.
    • Aceleración de la curación de lesiones y enfermedades.
    • Restauración parcial de la movilidad perdida debido a la enfermedad de Parkinson o la artritis.
    • Relajación mental y física.
    • Mejora de la duración y la calidad del sueño.
    • Alivio del estrés , la ansiedad, la depresión y la soledad.
    • Mejora de la calidad de vida y la autoestima del paciente.

Características

El masaje geriátrico tiene las siguientes características:

    • Sesiones cortas. Una sesión de masaje geriátrico no suele durar más de 30 minutos.
    • Uso de movimientos suaves con las manos. Estos movimientos son cómodos y calmantes para el cuerpo, pensados para mejorar la circulación sanguínea y la función cardíaca, prevenir complicaciones diabéticas, aliviar la tensión muscular y relajar el cuerpo y la mente.
    • Movimiento pasivo y estiramiento suave de hombros, piernas y pies para mejorar la movilidad y flexibilidad de las articulaciones.
    • Masaje suave de manos y pies (si las articulaciones no están inflamadas) para prevenir la rigidez y aliviar el dolor.
    • Uso ocasional de movimientos más fuertes, como golpes de fricción y presión. A veces se utilizan para masajear áreas como los hombros para mejorar la flexibilidad.

Precauciones y efectos secundarios

El masaje geriátrico no debe usarse como reemplazo de programas de ejercicio o tratamiento médico. Además, no debe administrarse a pacientes de edad avanzada con las siguientes condiciones:

    • fracturas óseas.
    • áreas del cuerpo que estén inflamadas, hinchadas o magulladas.
    • llagas abiertas o sin cicatrizar.
    • venas varicosas.
    • cirugía reciente.
    • dolor agudo severo.
    • ciertas condiciones del corazón.
    • ciertos tipos de cáncer.
    • un historial de coágulos de sangre (estos pueden desprenderse y llegar a los pulmones como resultado del masaje).
    • tratamiento farmacológico con anticoagulantes (ya que estos medicamentos aumentan el riesgo de hemorragia debajo de la piel).

En cuanto a los efectos secundarios, hay que tener presente que el masaje geriátrico es muy suave y rara vez causa efectos adversos. Sin embargo, formas de masaje más vigorosas pueden dar lugar a hemorragias en órganos vitales como el hígado o con la formación de coágulos de sangre. De ahí la importancia de ser cuidadosos y, además, contar con asesoramiento médico.