La terapia craneosacral

La terapia craneosacral o sacrocraneal es una técnica de manipulación manual basada en la percepción del movimiento respiratorio primario, un mecanismo involuntario que integra a toda la movilidad y fluctuación del sistema craneosacral.

¿Qué es el sistema craneosacral?

El sistema craneosacral está formado por las membranas meníngeas y los huesos en que éstas se injertan, por el líquido cefalorraquídeo que envuelve al cerebro y a la médula espinal e incluye el cráneo y el sacro.

Las pulsaciones de este sistema se transmiten a todo el organismo a través del sistema fascial.

¿Qué es el líquido cefalorraquídeo?

Es una sustancia transparente que circula por los espacios huecos del cerebro y de la médula espinal y entre las meninges piamadre y aracnoide. Es elaborado en los plexos coroideos, unas estructuras vasculares presentes en los ventrículos cerebrales.

Composición del LCR

    • glucosa, el alimento del cerebro
    • albúmina, principal componente proteico
    • vitaminas, sobretodo del grupo B
    • aminoácidos
    • ácido nucleico
    • colina
    • electrolitos

Funciones del LCR

    • elimina los residuos producidos por el continuo funcionamiento del sistema nervioso
    • transporta el oxígeno y los nutrientes al cerebro y a la médula espinal
    • permite que el cerebro se mantenga en flotación dentro del cráneo
    • mantiene la presión interna y regula la homeostasis de los distintos elementos químicos
    • por el LCR fluyen células inmunitarias encargadas de encontrar y eliminar agentes patógenos
    • hace llegar las hormonas necesarias a todas las regiones del sistema nervioso central

Bases de la terapia craneosacral

La terapia craneosacral fue desarrollada en 1930 por William G. Sutherland, un osteópata estadounidense discípulo de Andrew Taylor Still, considerado el padre de la osteopatía.

Posteriormente, entre 1975 y 1983, el Dr. John Upledger, investigador clínico y profesor de biomecánica en el colegio de Medicina Osteopática de la Universidad Estatal de Michigan, sentó las bases de la terapia tal y como hoy se practica.

El Dr. Upledger y su equipo realizaron los estudios científicos que demostraron la función del sistema craneosacral y su uso en la evaluación y el tratamiento de disfunciones del cerebro y de la médula espinal.

La terapia craneosacral es una técnica suave y profunda que requiere la percepción del ritmo fisiológico de este sistema para poder valorar y corregir los desequilibrios y liberar las restricciones influyendo en todo el organismo a través de:

    • la motilidad detectable del cerebro y la médula espinal
    • la fluctuación del líquido cefalorraquídeo
    • la movilidad de las membranas intracraneales y la membrana intraespinal
    • la movilidad articular de los huesos del cráneo. Estos huesos están separados por pequeñas suturas de unas micras de amplitud y forman entre ellos más de 100 articulaciones, aportando un movimiento relativamente amplio comparado con el limitado movimiento de cada uno de ellos
    • la movilidad involuntaria entre el sacro y el ilion en sincronía con el movimiento craneal a través de las meninges durales espinales

La conjunción de esta pulsación rítmica se denomina Mecanismo Respiratorio Primario y empieza en el quinto mes de vida uterina.

Como funciona esta terapia

El terapeuta coloca sus manos abiertas en el cráneo del paciente y percibe los ritmos, las pulsaciones y los patrones de congestión y resistencia.

Los traumatismos, la tensión psíquica, física y emocional, las infecciones, las intoxicaciones y los déficits nutricionales impiden el buen funcionamiento del organismo pudiendo provocar contracciones en los tejidos.

El profesional percibe e identifica las restricciones del sistema fascial y se vale del ritmo craneosacral para tratarlas.

Un desequilibrio en el sistema craneosacral puede causar disfunciones sensitivas, motoras y neurológicas.

Aplicaciones de la terapia craneosacral

Es una terapia de tacto sutil y no invasiva que puede aplicarse en todas las edades y situaciones, incluido el embarazo.

Es efectiva en el tratamiento de:

    • dolores de cabeza, migrañas y neuralgias
    • alteraciones de la articulación temporomandibular
    • problemas digestivos
    • estados de ansiedad y estrés. Depresión
    • dolores articulares
    • lumbalgia y ciática
    • esguinces cervicales
    • traumatismos craneales
    • sinusitis
    • acúfenos
    • trastornos de la conducta. Hiperactividad. Autismo
    • parálisis cerebrales y faciales
    • problemas en el embarazo y el postparto
    • trastornos de respiración y de succión del bebé

Estudios sobre la terapia craneosacral

A día de hoy existen numerosos estudios que avalan la eficacia de esta técnica. Destacamos dos de ellos:

“Efectos de la medicina de manipulación craneal osteopática en la oxigenación del tejido cerebral” (2011), publicado por el Dr. Shi Xiangrong del Departamento de Fisiología Integrativa del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad del Norte de Texas (EEUU).

El estudio fundamenta como la manipulación craneal consigue una reducción progresiva y efectiva del flujo sanguíneo en el cerebro, aliviando la hipertensión intracraneal y contribuyendo a mantener la homeostasis cerebral.

“Una vía paravascular facilita el flujo de LCR a través del parénquima cerebral y la eliminación de solutos intersticiales, incluido el amiloide β”, publicado en 2012 por un grupo de investigación médica de la Universidad de Rochester en Nueva York (EEUU).

Este trabajo establece como el líquido cefalorraquídeo actúa como un sumidero de los solutos extracelulares permitiendo su eliminación a través del flujo paravenoso y regulando también los niveles extracelulares de proteínas involucradas con afecciones neurodegenerativas. La terapia craneosacral optimiza el flujo de LCR y la eliminación de residuos.

Esta terapia es una técnica de manipulación manual eficaz para prevenir y tratar un amplio abanico de lesiones y trastornos, pudiendo aplicarse sola o en combinación con otras terapias.