Presiones

Las presiones en quiromasaje son un tipo de manipulación que puede ser estática, dinámica y ocular.

En estas maniobras se presiona sobre la piel, profundizando a nivel muscular o visceral. Estas presiones son calmantes, antiespasmódicas y descongestionantes.

Tipos de presiones

Presión estática

La presión estática consiste en presionar profundamente los puntos de diámetro más grandes sobre la zona del cuerpo que se esté trabajando.

Debido a que las presiones estáticas tienen efecto analgésico, estas se utilizan en puntos dolorosos y en puntos gatillo, así como en cuadros dolorosos.

Las presiones estáticas breves y rítmicas ayudan a reorientar la circulación de retorno. Las presiones suaves ayudan a inducir la relajación.

Es aconsejable no provocar dolor, por lo que la intensidad debe ser suave e ir aumentándola progresivamente.

Durante la presión estática el estímulo debe permanecer continuamente sobre el sujeto, durante todo el tiepom que dure la maniobra, incluso aunque varíe en intensidad. En caso contrario, la presión desparecería, de modo que la maniobra no tendría sentido.

Presión dinámica

La presión dinámica, también llamada presión tenohipotenar, es una manipulación que consiste en comprimir una zona corporal con la mano mientras, a la vez, se realiza un desplazamiento.

La presión dinámica produce una acción sedante sobre el sistema muscular. Por ese motivo, este tipo de presión es muy adecuada para descontracturar los músculos. Además, también favorece el retorno venoso, con lo que facilita la eliminación de sustancias de deshecho, como las que dan lugar a la fatiga muscular.

Las presiones dinámicas o tenohipotenares se realizan en dirección centrípeta, a un frecuencia de aproximadamente 12 por minutos, durante un máximo de 10 minutos, a una intensidad profunda y uniforme.

En este sentido, hay que tener presente que la presión dinámica o tenohipotenar debe ser uniforme e ir aumentando de forma proporcional a la resistencia que ofrecen los tejidos.  Es más, debe procurarse la máxima adaptabilidad de la mano a los tejidos corporales del sujeto.

La presión dinámica produce acción sedante sobre el sistema nervioso periférico así como reducción de la fatiga, ya que provoca un vaciado  rápido de los vasos de la zona tratada. Además, esta presión ayuda disminuir la la excitabilidad muscular y a elevar la temperatura de la piel. Por último, las presiones dinámicas también intensifican el flujo linfático, lo que favorece la reducción del estancamiento vascular.

La presión dinámica es adecuada para aplicar en quiromasajes para el tratamiento de trastornos de circulación de retorno (venosa y linfática) y para el tratamiento de algias y contracturas musculares, debido a  su acción sedativa sobre el sistema nervioso vegetativo.

Presión ocular

Para realizar la presión ocular se debe presionar con suavidad el globo ocular (el sujeto con los ojos cerrados). Se realiza sobre los párpados de forma alterna utilizando las dos manos.

Las presiones oculares se emplean para provocar relajación.

Presiones respiratorias

En quiromasaje, las presiones respiratorias pueden ser de tres tipos: presiones torácicas, presiones expectorantes y presiones cardiacas.

Presiones torácicas

Las presiones torácicas son movimientos  del quiromasajista sobre el tórax cuyo objetivo es aumentar la capacidad de ventilación. Además, las presiones torácicas   tienen un gran efecto relajante. Por este motivo, la presiones torácicas están indicadas están indicadas en casos de bronquitis, enfisemas, asma y personas con ansiedad y estrés.

La clave para realizar correctamente las presiones torácicas es efectuar siempre un movimiento de inspiración y de espiración más que el sujeto. De este modo el quiromasajista consigue movilizar el aire residual.

La técnica para a realización de las presiones torácicas se realiza en tres tiempos, siguiendo el ritmo marcado por el sujeto, tanto en la inspiración como en la espiración:

  1. El sujeto se tumba boca arriba, sobre su espalda. El quiromasajista coloca las manos sobre la base de las costillas del sujeto mientras este hace una inspiración lenta y progresiva, momento en el cual el quiromasajista realiza ligeros movimientos ascendentes.
  2. El sujeto aguanta la respiración  mientras el quiro masajista apoya sus manos sobre el tórax de manera que los pulgares queden apoyados en la cara inferior de las clavículas y el resto de los dedos juntos. La transición debe realizarse de manera rápida, dado que el sujeto probablemente tenga dificultad para aguantar la respiración.
  3. Cuando el sujeto ha soltado la primera bocanada de aire, el quiromasajista realiza presiones con las dos manos, de manera suave y progresiva, hasta un total de una más que espiraciones haya realizado el sujeto.

Presiones expectorantes

En las presiones expectorantes el primer tiempo se ejecuta del mismo modo  que en las presiones torácicas. Sin embargo, pero en el segundo tiempo, mientras el sujeto espira, el quiromasajista apoya las manos en las
bases costales. Entonces, el quiromasajista efectúa tres o cuatro presiones, aunque en este caso las hace sin llegar al final de la espiración del sujeto.

Esto se hace así porque en el caso de las presiones expectorantes al quiromasajista le interesa movilizar las mucosidades retenidas.

Presiones cardíacas

La presiones cardíacas buscan la estimulación del músculo cardíaco. De hecho, con el objetivo de estimular al músculo cardíaco, el quiromasajista la mano derecha sobre el área derecha del paciente.  En el momento de la espiración del mismo, el quiromasajista realiza varias presiones con rebote, suaves, sin separar la smanos de la piel y, además, lateralizando la posición de sus manos hacia la izquierda del sujeto.

Presiones vertebrales

Las presiones vertebrales son maniobras quiroprácticas. Estas maniobras consisten en  movimientos efectuados a nivel de la columna vertebral con el fin de desbloquear los segmentos vertebrales.  Un bloqueo es la disminución de movimiento con o sin dolor por alguna alteración funcional o estructural.

Hay diferentes tipos de presiones, pero todas ellas tienen unas reglas fundamentales que hay que seguir siempre que se realicen manipulaciones quiroprácticas.

Reglas

Las reglas que hay que seguir para la presiones vertebrales son las siguientes:

    1. No trabajar nunca en frío. Las presiones vertebrales se hacen cuando se este finalizando el quiromasaje
    2. Puesta en posición. El paciente estará en decúbito prono con la boca abierta ya que así se tendrá siempre una vía respiratoria libre. El quiromasajista también adoptará la posición correcta para hacer la manipulación, estando lo más cómodos posible;  así ahorrará energías
    3. Puesta en tensión o de máxima amplitud articular posible. El quiromasajista irá buscando hasta que encuentre una cierta resistencia por parte del paciente (esta irá en función de la sensibilidad del paciente ). El quiromasajista utilizará los movimientos respiratorios (inspiración – expiración) para llegar a la puesta en tensión.
    4. Regla del no dolor. Si le duele al sujeto el quiromasajista no podrá  realizar la manipulación.
    5. Gesto manipulativo o movimiento final. Debe de ser corto, seco, rápido y con rebote.

Toda presión debe ser perpendicular a la zona de trabajo y habrá que tener en cuenta las curvaturas fisiológicas de la espalda. Se trabajará siempre por segmentos vertebrales (grupos de 2 ó 3 vértebras ).

Antes de realizar el masaje hay que hacer siempre una exploración de la columna vertebral para observar si hay alguna zona concreta que sea dolorosa para el paciente. También cuando se vaya a establecer la puesta en
tensión, antes de realizar la maniobra, el quiromasajista debe preguntar al paciente y en caso de dolor no se debe realizar.

Tipos de presiones vertebrales

    • En la zona cervical se hace presión cubital reforzada en los huecos interapofisarios. La presión cubital forzada se efectúa con el borde cubital de una mano, reforzada o no con la otra. La presión se realizará entre vértebra y vértebra. Se aplican en las cervicales y en casos de escoliosis, también en las dorsales.
    • En zona dorsal y lumbar se hace la presión digital reforzada, la cual se realiza colocando las manos de manera que el dedo indice y el medio, tengan las apófisis espinosas entre ellos y la zona tenar de la otra mano apoyada en las uñas de la primera mano. Se realiza apoyando los dedos índice y medio sujetando la apófisis espinosa;
      el resto de la mano bien plana adherida a la presión digital reforzada  espalda, y se refuerza con la otra mano de manera que la región tenar e hipotenar de la mano superior se apoye en los dedos de la inferior y los brazos bien estirados.
    • En la zona sacra así como en la lumbar y dorsal se hace la presión hipotenar reforzada. Esta se hace calculando apoyar la apófisis espinosa en el surco medio de la mano, y reforzando con la otra subiremos por toda la  columna exceptuando las cervicales.
    • Sólo para la zona dorsal y en individuos con espaldas fuertes (atléticas) se realiza la presión doble entrecruzada. Esta se hace con la mano derecha en el borde marginal izquierdo y viceversa, dejando libre la apófisis espinosa, efectuando un pequeño giro y a continuación la presión.

En las hernias discales, hay que  tener en cuenta que  las presiones vertebrales  no deberán hacerse los primeros días, sino cuando los dolores hayan mejorado.