Masaje con pindas

La práctica ancestral del masaje siempre ha estado ligada a las propiedades medicinales de las plantas.

La elaboración de aceites de masaje a base de plantas es tan antigua como la propia acción de friccionar con ellos el cuerpo.

Origen y aplicaciones del masaje con pindas

El uso de las pindas es originario de la medicina ayurvédica junto a la medicina tradicional china. Desde hace más de 2500 años, el masaje tailandés las incorpora de la mano de los primeros monjes budistas. Durante las antiguas guerras birmanas se utilizaban remedios herbales mediante decocciones y paños húmedos para sanar las heridas.

Este masaje es demandado actualmente por las múltiples aplicaciones que le concede la combinación de las maniobras de masaje junto a las diferentes propiedades de las plantas utilizadas en a elaboración de las pindas.

Aplicaciones:

    • alivio de molestias y dolor.
    • desintoxicación de la piel y del organismo.
    • absorción de las propiedades medicinales de las plantas.
    • relajación física y mental.

Las semillas y las hierbas aromáticas con las que se elaboran las pindas determinan la finalidad del masaje: revitalizante, analgésico, antiinflamatorio, relajante, en función de las necesidades de cada persona.

El término pinda significa bolsa o masa. Se trata de pequeños sacos de tela, hecha con tejidos de origen natural como el lino o el algodón. Están rellenos de semillas, flores, hierbas y otras partes de plantas medicinales, mezcladas con arroz o garbanzos para amalgamar los componentes.

Las pindas se calientan al vapor para liberar los activos de los diversos ingredientes y poder obtener sus beneficios.

Protocolo del masaje con pindas

Empezamos el masaje con el usuario acostado en la camilla en posición de decúbito prono. Aplicamos sobre la piel un aceite de masaje neutro o de almendras dulces para facilitar el deslizamiento de las pindas.

Comenzamos efectuando unas presiones ligeras sobre la planta del pie para continuar ascendiendo lentamente por el tobillo y los gemelos, efectuando las presiones y unos movimientos circulares lentos y firmes hasta llegar al muslo. Trabajamos ambas piernas de forma simultánea.

En el muslo, deslizamos las pindas hasta los músculos internos y externos del mismo, subiendo y bajando con movimientos lentos y firmes.

Llegamos al glúteo donde las presiones deben ser algo más fuertes y realizamos movimientos circulares varias veces. Subimos a la cintura y trabajamos ambos lados de la misma. Continuamos hasta la espalda.

Siempre hemos de tener a mano una pinda calentada. Desde la parte superior de la camilla, trabajamos los costados de los hombros y del cuello. Masajeamos la mano, el antebrazo y el brazo hasta el hombro, siempre de manera lenta y firme y sin despegar la pinda del cuerpo, excepto para cambiar nuestra posición. Presionamos de forma ligera los tendones y los músculos del cuello sin tocar los lados, donde hay venas y arterias.

Lentamente, hacemos girar al usuario hasta quedar en posición de decúbito supino y los cubrimos con unas toallas calientes. Envolvemos también los pies con toallas calentadas para que no se enfríen.

Volvemos a trabajar las piernas con los movimientos de bombeo y las tapamos al llegar a las ingles. Seguimos realizando presiones ligeras y bombeos en las crestas ilíacas y el vientre. Ascendemos por el pectoral hacia el cuello y dejamos las pindas en los trapecios. Cubrimos a la persona con una toalla caliente y dejamos que repose en la camilla unos minutos. Luego, ha de incorporarse muy lentamente.

En ocasiones, puede trabajarse el rostro con unas pindas más pequeñas para efectuar un tratamiento facial.

Indicaciones y beneficios del masaje con pindas

El masaje con pindas es suave, lento aprovecha el efecto relajante y analgésico de la termoterapia superficial.

Las propiedades de las plantas utilizadas para rellenar las pindas logran resultados específicos, según convenga.

Entre otras indicaciones para las que este masaje es adecuado, destacamos las siguientes:

    • ansiedad.
    • cansancio.
    • estrés.
    • depresión.
    • insomnio.
    • reuma.
    • artritis.
    • inflamación intestinal.
    • estética.

Los beneficios que nos aporta el masaje con pindas son diversos:

    • mejora las lesiones musculares.
    • mejora la flexibilidad.
    • disminución de la inflamación.
    • mejora de la circulación.
    • relajación.
    • optimiza el sistema inmunológico.

Preparación de las pindas

Para elaborar las pindas necesitamos cuadrados de tela de tejido natural. Un tamaño mediano sería de 40 x 40 centímetros. Podemos hacer algunas más pequeñas, de 25 x 25 centímetros, para su aplicación en el rostro, o más grandes, según la parte del cuerpo en que se usen. Para atar los extremos usaremos cordón de algodón.

La mezcla del relleno varía en función de las necesidades de la persona que vaya a recibir el masaje.

Plantas comúnmente utilizadas para rellenar las pindas

    • Árnica. Para paliar la inflamación articular y las contusiones.
    • Canela. Antiséptica. Antiinflamatoria. Fungicida.
    • Caléndula. Antiinflamatoria. Cicatrizante. Antiséptica. Antibacteriana.
    • Cúrcuma. Antioxidante. Antiinflamatoria. Tónica.
    • Eucalipto. Antiséptico. Desinfectante. Estimula el funcionamiento del sistema inmune.
    • Hipérico. Ayuda contra el insomnio, estados nerviosos y depresivos.
    • Jengibre. Emoliente. Antioxidante. Energizante. Mejora la circulación sanguínea.
    • Lavanda. Antivírica. Antibacteriana. Combate la ansiedad y las cefaleas.
    • Manzanilla. Antiinflamatoria. Antiséptica. Indicada para reuma y artrosis.
    • Melisa. Antibiótica. Antiviral. Diurética. Tranquilizante.
    • Menta. Buena para tratar el dolor y la tensión muscular.Refrescante.
    • Naranja. Tonificante. Combate la sequedad de la piel y la dermatitis.
    • Nuez moscada. Antibacteriana. Antiinflamatoria. Estimulante del sistema nervioso. Combate la depresión.
    • Pachulí. Equlibrante. Estabiliza las emociones. Fortifica y tonifica la piel.
    • Romero. Tonificante. Antidepresivo. Bueno para tratar el dolor muscular.
    • Salvia. Disminuye la sudoración. Indicada para tratar la menstruación irregular y la sintomatología de la menopausia.
    • Uva (semillas). Mejoran la elasticidad de la piel.
    • Verbena. Fortalece el sistema nervioso. Ayuda contra el estrés, la depresión , la melancolía y los dolores de cabeza.
    • Zarzaparrilla (raíz). Depurativa. Elimina toxinas de la sangre. Estimula la eliminación de líquidos.

Ésta es una pequeña relación de la gran variedad de plantas medicinales que podemos usar para aprovechar sus beneficios.

Las propiedades de las plantas medicinales pueden interactuar con algún tipo de medicación y modificar sus efectos. Antes de escoger las pindas para realizar el masaje, hay que preguntar a la persona si está recibiendo algún tratamiento médico.

Contraindicaciones del masaje con pindas

El masaje con pindas contempla las lógicas contraindicaciones de la práctica del masaje y las restricciones específicas de las plantas usadas.

    • Fiebre. El masaje eleva la temperatura corporal.
    • Infecciones. Las maniobras inciden en la circulación sanguínea y podría propagarse por el organismo.
    • Erupciones o heridas en la piel.
    • Flebitis. Por el peligro de desprendimiento de un trombo.
    • Embarazo. A la prudencia en el masaje se unen los posibles efectos de las plantas.
    • Alergias. A tener muy en cuenta cuando se escogen los ingredientes de las pindas.

Con el masaje con pindas logramos una experiencia sensorial que aúna los beneficios del masaje y de la aromaterapia.

“Contra cada padecimiento crece una planta” (Paracelso – s.XVI)

Artículos relacionados: