Lumbalgia

Se conoce como lumbalgia el dolor localizado en al parte baja de la espalda. Su origen, por lo general, tiene que ver con la estructura músculo-esquelética de la columna vertebral.

La lumbalgia es un dolor local que puede ir acompañado de dolor referido o irradiado.

Lumbaliga aguda (lumbago)

Habitualmente, la lumbalgia aguda se conoce como lumbago. Es un dolor que se inicia de forma brusca o que se desarrolla en pocas horas debido a la realización de algún esfuerzo poco habitual (que no tiene por qué ser de gran intensidad), o también por un mal gesto, o un gesto repetitivo.

Además, el sobreuso de la espalda también puede desencadenar un lumbago, el cual también puede aparecer incluso sin causa aparente.

El dolor experimentado es intenso, especialmente durante los primeros días. Además, el lumbago da lugar a limitación de movimientos y produce mucho dolor al intentarlo. Por otra parte, el dolor producido por la lumbalgia agua es continuo, agravado por los movimientos que implican de alguna forma la movilización de los músculos lumbares.

La lumbalgia aguda se puede producir a consecuencia de lesiones o desgarros en el anillo fibroso que pueden ir acompañadas de hernia discal. También pueden provocar lumbalgia una distensión del ligamento intervertebral, una lesión muscular o lesiones en el ligamento intraespinoso, así como la distensión del ligamento intervertebral.

El tratamiento durante la lumbalgia aguda debe consistir en reposo, calor (frío solo en caso de existir un proceso inflamatorio), analgésicos, relajante muscular en caso de contractura, higiene postural y quiromasaje suave, siempre que la contractura haya empezado a ceder.

Lumbalgia subaguda

En la lumbalgia subaguda el dolor permanece durante más de dos semanas y menos de tres meses (momento en el que empieza considerarse crónica).

La lumbalgia subaguda suele ser de intensidad moderada y provoca escasa limitación de la movilidad. Además, los movimientos no son tan dolorosos como en el caso del lumbago, salvo en los movimientos extremos.

Si el dolor es leve, se puede realizar quiromasaje para aliviar las molestias.

Lumbalgia crónica y crónica

La lumbalgia subaguda se convierte en lumbalgia crónica cuando su duración supera los 3 meses de evolución. En la lumbalgia crónica el dolor puede ser continuo o con intervalos de remisión más o menos largos. Dicho dolor es de intensidad leve o moderada.

En la lumbalgia crónica hay ligera limitación de la movilidad y/o dolor a los movimientos extremos.

La lumbalgia crónica puede ser difícil de solucionar. De hecho, requiere un estudio que valore todos los factores implicados, empezando por la reevaluación de la historia clínica del afectado para buscar los factores no solo desencadentantes, sino también agravantes, tanto en el trabajo como en otros ámbitos, como el ámbito familiar. En este punto no se puede dejar de analizar la situación emocional y de estado de ánimo del sujeto, ya que este componente puede tener mucho que ver con el problema muscular.

Las causas de la lumbalgia subgado y crónica pueden estar relacionadas con factores diversos, como enfermedades degenerativas de la zona lumbo-sacra o factores relacionados con la vida sedentario o alteraciones de tipo postural.

Los síntomas de la lumbalgia subaguda y crónica son, por una parte, dolor de tipo mecánico que aumenta con la actividad y disminuye con el reposo y, por otra, rigidez lumbar matutina e hipertonia de los músculos paravertebrales lumbares.

El tratamiento de la lumbalgia subaguda y crónica se debe basar en reposo relativo, termoterapia, quiromasaje, ejercicios específicos e higiene postural.