¿Es necesario desnudarse en las sesiones de quiromasaje?

La respuesta a la pregunta es fácil. No, no es necesario desnudarse para hacerse un masaje, pero el quiromasajista trabajará mejor sin la ropa.

El quiromasaje tiene como objetivo obtener respuesta sobre la piel, músculos, sistema nervioso, sistema circulatorio y linfático, el metabolismo, entre otros.

Imagen de mujer desabrochándose el sujetador

Con ellos se consigue activar el flujo sanguíneo y linfático, incrementar la flexibilidad muscular, disminuir niveles de estrés y ansiedad, inducir el sueño, aliviar dolores de cabeza, entre otros.

Para poder realizar todos estos movimientos, además de conocimientos de anatomía, el quiromasajista debe tener acceso a esas partes del cuerpo. Podrá ubicar mejor los puntos sobre dónde debe hacer el masaje y visualizará mejor la zona donde aplicarlo al no presentar interrupciones por una capa intermedia, como en este caso es la ropa. Podrá acceder más cómodo a cada parte del cuerpo y desarrollará los masajes con fluidez.

Sin embargo, para muchas personas resulta incómodo quitarse la ropa enfrente de un desconocido.

Desnudez en los masajes

Hay que tener presente que la comodidad del cliente es lo primero. En cualquier caso, a continuación, veremos cómo actuar en caso de que el cliente o clienta tenga reticencias a quitarse la ropa.

Vivimos en una sociedad pudorosa, así que es normal que tengamos cierto recelo a desnudarnos, a pesar de que sabemos que es normal. Quienes acuden por primera vez a una sesión de quiromasaje, son los más desconfiados, aunque esta sensación cambia en las siguientes visitas.

Al fin y al cabo no es más que trámite. Además, los quiromasajistas ven decenas de cuerpos casi desnudos todos los días. Es su trabajo.

En las primeras visitas, en caso de cuestionamiento por parte del cliente, su comodidad es lo primero. Debemos hacerle sentir cómodo, pero hay que explicarle las ventajas de realizar la sesión con el mínimo de ropa y que en caso de no hacerlo así quizá no surtan los efectos deseados.

En cualquier caso, no siempre es necesario quitarse la ropa. Depende de la zona del cuerpo que se va a trabajar y de las maniobras a realizar. Tal es el caso de los masajes cráneo faciales. Sin embargo, si el mismo viene acompañado con masajes de relajación completa sí se necesitará la menor cantidad de ropa posible.

La espalda suele ser la zona más solicitada. Para este caso es importante quitarse la parte de arriba de la ropa y, las mujeres, soltarse el sujetador.

Generar seguridad y confianza

Cualquier quiromasajista con un poco de empatía, tapará con una toalla las partes del cuerpo que quedan desnudas y no van a trabajarse. Por ejemplo, si se actúa en las piernas, para lo que el cliente se quitará los pantalones, posará una toalla sobre la zona genital para mayor comodidad del cliente.

Esta acción, aunque parezca mínima, es una forma de ganarse la confianza de quien se deja tocar por primera vez por una persona que no conoce. Además, demuestra profesionalidad y caracteriza al quiromasajista como lo que es, una persona ante su cliente, actuando sólo con fines estéticos o de bienestar.

Debemos trasmitir seguridad, experiencia y naturalidad. Todos los cuerpos son aceptados y no son juzgados; desde los más grandes y robustos, hasta los más pequeños y esbeltos; desde los más jóvenes, hasta los de los adultos mayores.

A veces, el quiromasajista puede necesitar apartar levemente la ropa interior para acceder mejor a un músculo. La mayoría de clientes no reaccionarán, pero algunos podrían sentirse más nerviosos. Es importante prestar atención a la reacción del cliente y actuar en consecuencia, volviendo a una posición anterior que le incomode.

¿Qué ropa debo llevar para realizarme un quiromasaje?

Cuando se va a realizar un quiromasaje, se puede usar o no ropa interior, todo va a depender de la comodidad del cliente. Lo normal es llevarla puesta y sólo en caso de necesidad, retirarla. Pero como hemos dicho, depende del usuario y del profesional.

En este sentido, es recomendable llevar ropa interior adicional, debido a que la ropa que uses durante la sesión del masaje tiende a llenarse de aceites o cremas.

El sujetador convencional resulta incómodo para realizar masajes en la espalda. A pesar de estar desabrochados las tiras se quedan en los brazos e impiden el fácil acceso y fluidez del masaje. Si los calcetines son muy altos, puede ser que el quiromasajista las baje un poco para realizar su trabajo, pero no las quitará.

Lo que se desea conseguir en las sesiones de quiromasajes es el bienestar físico, psíquico y emocional del cliente. Por esto, lo ideal es llenar de seguridad al cliente y explicarle que quedarse sin ropa o con ropa es totalmente su decisión.