El cuidado consciente de las terapias naturales

Tal vez la faceta más representativa de las distintas terapias sea la concepción integral de la salud y el bienestar de los individuos. En contraposición a los remedios convencionales o alopáticos, el terapeuta profesional busca preservar la armonía  y el buen estado físico, mental y emocional de la persona.

El terapeuta escucha e interpreta la sintomatología como señal del esfuerzo del organismo por restablecer el equilibrio perdido.

Una opción íntegra y natural

Tres son los adjetivos que suelen aplicarse a las terapias, en un intento de desacreditarlas, en oposición a los rasgos más significativos de la medicina convencional. Son los siguientes:

  • Natural. Lejos de ser un epíteto que minusvalora cualquier terapia, este adjetivo realza la conexión de la misma con la naturaleza. Y es la naturaleza, y por tanto todos los organismos que la habitan, quien busca permanentemente el equilibrio de todas las fuerzas que la conforman.

El terapeuta no esconde el síntoma ni lo intenta solapar si no que busca la causa primera para restablecer la correcta sinergia entre el cuerpo, la mente y las emociones.

  • Alternativa. Por definición, una alternativa es una opción, un camino, distinto. En el caso de las terapias se trata de una forma de contemplar al ser humano como un todo, donde cada una de las facetas que lo integran no puede desvincularse de las otras ni tratarse individualmente ya que muchas de las disfunciones orgánicas tienen su origen en la psique y las emociones de la persona. Muchas contracturas musculares tienen su origen en situaciones enquistadas de estrés o sufrimiento emocional.
  • Complementaria. No son pocas las ocasiones en que la medicina convencional aconseja al paciente la aplicación de una terapia, cuando el tratamiento farmacológico solapa pero no elimina la sintomatología.

Una disfunción digestiva puede tener solución con un cambio de hábitos dietéticos y de vida, apoyados por la Fitoterapia, sin tener que recurrir a la ingesta de productos que pueden producir efectos secundarios.

Los terapeutas no pretenden la exclusividad del usuario ni rechazan el uso de la farmacología prescrita por un médico. Un profesional jamás indicará la supresión de la pauta indicada, si no que intentará investigar el porqué del malestar para poder recuperar el bienestar.

Collage de imágenes de terapias naturales

La elección de una vida sana y equilibrada

El uso de las terapias aumenta a la vez que las personas toman consciencia de la propia responsabilidad en el mantenimiento de un estado óptimo de salud.

La excesiva medicalización y los efectos adversos que de ello se derivan, junto al mayor conocimiento de opciones eficaces y no agresivas, incrementan cada día el número de usuarios que escogen una forma de cuidarse consciente y participativa.

Del mismo modo, los centros médicos convencionales hacen suyas muchas terapias y las ofrecen a sus pacientes de manera adicional al tratamiento prescrito.

Cada vez son más las naciones que integran en sus sistemas de salud a las diversas terapias y les dan reconocimiento en forma de titulación oficial.

La Organización Mundial de la Salud, en su documento “La Estrategia de la OMS sobre Medicina Tradicional 2014-2023“, determina en más de 100 millones la suma de los europeos que utilizan de forma habitual las diversas terapias y demandan su inclusión en la atención sanitaria de cada país.

En España, el Observatorio de las Terapias Naturales dio a conocer en 2011 el primer estudio sobre el “Uso y consumo de las Terapias naturales en España“. Dicho estudio cifra en un 95,4% el porcentaje de la población española que conoce alguna o varias de las terapias, indicando asimismo que uno de cada cuatro españoles ha utilizado alguna y con un grado de satisfacción que roza el 100%.

Según la estimación de la Asociación de los Profesionales Autónomos de las Terapias Naturales COFENAT, unos 300.000 ciudadanos españoles recurren diariamente a centros de terapias, siendo el quiromasaje, la fitoterapia, la meditación y la acupuntura las más demandadas.

Las razones principales por las que prefieren la aplicación de alguna o algunas terapias son:

    • aliviar dolencias para las que la medicina convencional no le funciona (27,7%)
    • aliviar efectos secundarios de un tratamiento convencional medicamentoso (8,2%)
    • prevenir dolencias (15,3%)
    • tener una vida más sana y equilibrada (30,8%)
    • preferir las terapias a la medicina convencional por ser ésta más perjudicial (3,2%)
    • confiar en las terapias (10,4%)
    • otras razones (1,7%)
    • N.S./N.C. (2,7%)

Estas respuestas coinciden con los resultados del primer y único barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre el tema.

Hacia una visión más humana y compasiva

La Organización Mundial de la Salud, en el documento antes mencionado, establece la conveniencia de incorporar las terapias “en el sistema dominante de atención sanitaria de forma apropiada, eficaz y, sobre todo, segura.” 

La Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS (2007-2017), en su alocución sobre este tema se pregunta el porqué del aumento de la utilización de las terapias complementarias y alternativas, concluyendo que una de las razones principales es la despersonalización de la atención médica:

“En demasiados casos el paciente ya no es tratado como persona, sino como una cadena de montaje de partes del organismo que deberán ser manejadas, a menudo con gran lujo de conocimientos técnicos, por los especialistas oportunos.”

La Dra. Chan continúa afirmando que “el mayor protagonismo de la medicina alternativa refleja la búsqueda de una atención de salud más compasiva, personalizada e integral.”

Según la Fundación de Terapias Naturales (FTN), la regulación está muy alejada de la estrategia de la OMS, existiendo una diversidad de criterios entre los países para determinar quién puede practicar las diversas terapias, que calificación se requiere y de que forma se ofrecen y financian estos servicios.

El reconocimiento y la correcta regulación de las terapias sería muy beneficioso para obtener un enfoque holístico de la salud, considerando la prevención tan importante como la curación.

Uno de los argumentos más utilizados para desprestigiar la medicina tradicional es la supuesta falta de evidencia científica. La FTN ha realizado un informe con ejemplos de revisiones sistemáticas y estudios con control aleatorizado de algunas de las terapias naturales más utilizadas en España.

No obstante, se parte de una posición de desventaja para promocionar el uso de las terapias, así como para promover su regulación.

Eurocam, plataforma europea para organizaciones que representan a pacientes, médicos, veterinarios y profesionales del sector de la Medicina alternativa y complementaria, pone de relieve la limitación de la inversión europea en la investigación de las terapias.

Esto contrasta con la estrategia seguida en otros lugares del mundo como Australia, Asia y América.

Un compromiso mutuo

Volviendo al principio del artículo, es importante destacar la visión holística de los terapeutas y de todas las personas que hacen uso de las terapias.

Es una visión que va más allá del cuidado individual de la salud para extenderse a una manera de vivir equilibrada y consciente del valor de la armonía del cuerpo, la mente y las emociones para obtener un completo bienestar.

Se trata de un compromiso de quien cuida desde un sentido humanista, compasivo y respetuoso con la integridad de cada persona, valorando de forma conjunta su estado físico, mental, emocional y espiritual.

Compromiso que adquiere el usuario de cualquier terapia, asumiendo de manera voluntaria, consciente y activa un estilo de vida  para preservar la propia salud y por ende la de la comunidad en la que habita.

“La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades” (Constitución de la OMS)