Dador

El dador o movimiento es una maniobra que se aplica durante la realización del drenaje linfático manual. Se trata de un movimiento que se utiliza únicamente en miembros inferiores y superiores, con la palma de la mano abierta y siempre apuntando al profesional. Se llama dador porque el gesto que realiza el quiromasajista se parece al de dar algo con la mano, como en espiral.

El drenaje linfático manual  es un método de masaje específico que se utilizar para mejorar las funciones esenciales de la circulación linfática. El drenaje linfático se realiza por medio de manipulaciones precisas, proporcionadas y ejecutadas de forma rítmica. Estas manipulaciones actúan activando y mejorando la circulación linfática por sus trayectos naturales y descongestionándola, favoreciendo así la eliminación de sustancias de desecho.

El movimiento dados es una variante de otro tipo de maniobra que se utiliza en el drenaje linfático llamada bombeo. El movimiento dador se diferencia fundamentalmente de los bombeos en que tiene un cuarto movimiento. Este cuarto movimiento consiste en un desplazamiento lateral de los dedos hacia fuera (de la línea media de la extremidad) y cuyo centro de giro es la articulación metacarpo-falángica del dedo índice. 

Como variante de los bombeos, el movimeinto dados es una de las manipulaciones fundamentales utilizadas en drenaje linfático,  cuya finalidad primordial es adaptarse a la superficie cutánea y poder drenar lo mejor posible las distintas partes morfológicas del cuerpo humano.  

En el movimiento dador la palma de la mano siempre mira hacia el terapeuta. Además, el desplazamiento de la mano y los dedos da la sensación de movimiento en espiral. Por otra parte, los movimientos dadores pueden realizarse con una sola mano o con las dos de forma alternativa. 

Durante la aplicación del movimiento dador hay que tener en cuenta las mismas premisas que para cualquier otra manipulación durante el drenaje linfático:

  • Trabajar de proximal a distal.
  • Donde haya más líquido retenido,  tratarlo más tiempo.
  • Trabajar  siempre a  ritmo lento, pausado y repetitivo.
  • Primera sesión será más corta, limitándose fundamentalmente a la zona del cuello, valorando la posibilidad de reacciones de intolerancia. 
  • Trabajar sin prisas.
  • El paciente deberá estar totalmente estirado en la camilla, excepto en el tratamiento de cabeza, nuca y cuello, en que podrá estar semincorporado.
  • Colocar las diferentes partes del cuerpo que se vayan a drenar de forma que la piel esté lo menos tensa posible para poder empujarla mejor.

  • No hay que producir jamás dolor, ni enrojecimiento de la piel.