Condenado un quiromasajista por trabajar como fisioterapeuta

Hablamos muchas veces del intrusismo y de cómo algunos profesionales cruzan la línea para ganar más dinero. Es precisamente el caso que vemos a continuación, en el que un quiromasajista de Zaragoza realizaba tratamientos a pesar de no contar con los estudios requeridos.

El quiromasajista que se creyó fisioterapeuta

El Juzgado de lo Penal Número 2 de Zaragoza ha condenado por intrusismo a un hombre que realizaba tratamientos propios de un fisioteapeuta sin tener la titulación exigida.

El acusado tenía en la capital aragonesa un establecimiento de quiromasaje en el que, según la noticia, realizaba tratamientos reservados a los fisioterapeutas.

Durante le juicio, la doctora autora del informe indicó que “un quiromasajista puede actuar sobre un tejido sano exclusivamente para aliviar, pero sobre una tendinitis, una ciática, una contractura o en la medida en que implican lesiones o patologías; solo puede actuar el especialista sanitario”

Testigos y pruebas

Estas declaraciones, unidas a la denuncia del decano del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Zaragoza, junto a dos testimonios, uno de ellos de un detective privado, motivó una sentencia que le condena a una pena de doce meses de multa con una cuota diaria de seis euros, así como al pago de costas, incluidas las de la acusación particular. 

Debe quedar muy claro que nuestra profesión solo permite realizar masajes cuyo objetivo es el relax o alivio. Nuestra labor es mejorar el bienestar del paciente, debiendo derivarle a un facultativo en caso de apreciar síntomas de lesión, para que pueda ser correctamente tratado.

Y, por supuesto, debemos negarnos a tratar cualquier patología incluso aunque el paciente insista. Ellos también deben entender la diferencia.

Puede que sepamos cómo curar la lesión, pero si no contamos con la titulación requerida, al actuar sobre ella estaríamos cometiendo un delito de instrusismo laboral.

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