Cómo aliviar los dolores musculares en la espalda

Todos hemos sufrido de la espalda al menos una vez en la vida. Las molestias musculares en la espalda son una de las causas por las que las personas más acuden a recibir ayuda especializada.

Son muchas las causas que originan un dolor de espalda. Como quiromasajistas, debemos conocer todo sobre los dolores musculares para trabajarlos efectivamente.

En función del origen del dolor, es posible que no podamos remitirlo por completo, pero sí calmar y permitir al usuario volver a su vida normal. De esta manera, le garantizaremos al cliente calidad en cada una de las sesiones.

Dolores musculares de espalda

El dolor en la espalda viene acompañado de una sensación punzante, una molestia que se intensifica cuando nos levantamos, caminamos, o flexionamos. También podemos sentir cómo disminuye o mejora al tumbarse sobre una superficie plana.

Todo lo anterior descrito es lo que experimenta un cliente con su dolor de espalda. No obstante, si lo que describe es un dolor intolerable y que permanece incluso con reposo y sesiones de quiromasaje, en este caso lo más recomendable es acudir a un médico, ya que se puede tratar de una patología más grave que necesita de un tratamiento de esta área de estudio.

Los dolores musculares de espalda pueden afectar la calidad de vida del cliente en gran medida. Es por este motivo que como quiromasajista hay que actuar rápido y saber exactamente qué hacer para atacar este dolor.

Alivio de los dolores de espalda

Pide al cliente que mantenga reposo

Antes de la primera sesión de quiromasaje, es primordial pedirle al cliente que mantenga el mayor reposo posible. Como mencionamos anteriormente, el dolor de espalda puede ser causado muchas veces por actividad física dolorosa o forzada.

Por lo tanto, hay que pausar de manera inmediata esta actividad para reducir un poco el dolor y evitar que se intensifique. Luego de esto, como quiromasajista puedes proceder a programar la primera sesión y tocar la musculatura para comprobar su estado.

Distintos tipos de dolor de espalda

Es muy importante saber diferenciar los tipos de dolor de espalda. Cada uno de estos puede tener un origen distinto.

Para poder aliviar cada dolor, debemos saber primero que hay tres zonas a lo largo de la columna: la zona cervical, que es la que se encuentra en la parte posterior del cuello; la zona dorsal, que se refiere a la parte media de la espalda; y, por último, la zona lumbar, que está en la parte baja de la espalda.

Tras conocer las distintas zonas de la columna vertebral, entendemos entonces que en función de dónde se sitúe el dolor estaríamos hablando de cervicalgia, dorsalgia y lumbalgia:

    • El dolor en la zona cervical o cervicalgia: a este dolor se le atribuyen comúnmente patologías como artrosis, o traumatismos. También los golpes originados por la realización de ejercicio físico.
      Por otro lado, es frecuente que los clientes que sufran de este tipo de dolor lleven un ritmo de sedentario que puede, después de un tiempo, debilitando y cansando los músculos de cuello. Ocasionando que se vuelvan mucho más sensibles a algunas posturas.
    • El dolor en la zona dorsal o dorsalgia: Este malestar físico irradiado en la zona de las vértebras lo podemos encontrar usualmente en clientes con falta de ejercicio y movilidad. Pues un ritmo de vida tenso y rígido pueden ocasionar estos dolores.
    • El dolor en la zona lumbar o lumbalgia: Este es el dolor más frecuente en los clientes debido a que, además de las malas posturas y movimientos forzados o repentinos, factores psicológicos pueden ser la causa.
      Por otro lado, los resbalones, estornudos, o la actividad física intensa, pueden causar una lesión que desequilibra las estructuras musculo-esqueléticas.

Buscar una posición cómoda

Aunque esto parezca algo muy evidente, no siempre es fácil. En dolores muy intensos el cliente puede incluso no soportar estar acostado. El propósito de la sesión de quiromasaje es reducir el dolor y no intensificarlo.

Por lo tanto, es clave que el cliente se sienta cómodo, y, además, que la sesión tenga la duración vaya de la mano a la tolerancia del cliente a los masajes. Por eso también es importante comunicarse con el cliente en todo momento y preguntarle cómo se siente y si quiere seguir o no con la sesión.

Prevenir el dolor de espalda

Para que el dolor no vuelva a aparecer, debes recomendarle al cliente que descanse. Y que cuando regrese a su actividad lo haga lentamente. Por otro lado, usar en casa compresas de hielo o almohadillas térmicas puede ser de mucha ayuda para disminuir el dolor y acelerar la recuperación.

Recuérdale también la importancia de mantener una buena postura y tomar pequeños descansos durante las horas de trabajo.