Absorción – ¿Qué es la absorción?

La absorción puede ser utilizada en diferentes áreas como química, biología, economía o física, por lo que posee también diferentes usos y significados.

En el caso que nos ocupa, el del masaje, la absorción indica la acción de absorber o penetrar líquidos, ya sean aceites o cremas, en la piel, a través de un proceso biológico. La piel del cuerpo actúa como una membrana que retiene el líquido con el fin de aportar nutrientes y/o activos a la zona escogida.

En los tratamientos estéticos se utiliza el proceso de absorción para lograr mejoras en la efectividad del propio tratamiento. En estos casos, se realiza un breve y suave masaje para repartir el líquido por la zona de la piel objetivo y que esta lo absorba. El objetivo puede ser reactivar el pigmento de la piel, reparar grietas o proteger frente a agentes externos.

El área de superficie de la aplicación, la ubicación de la aplicación de la piel, el tiempo de exposición, el uso de una técnica de oclusión y la temperatura son factores que influyen en la absorción  dérmica de los aceites esenciales.

 Absorción de aceites durante el masaje

La forma óptima para que el cuerpo absorba las cualidades terapéuticas de los aceites esenciales es a través de una combinación de inhalación y absorción dérmica, lo que se puede lograr a través del masaje y el baño.

Los aceites esenciales pueden entrar en el cuerpo a través de la inhalación a través del sistema olfativo, por absorción a través de la superficie de la piel (método en el que nos centraremos) y por ingestión (esta forma está desaconsejada; de hecho, muchos aceites esenciales son tóxicos si se ingieren). 

Absorción dérmica

La piel es relativamente permeable a las sustancias solubles en grasa y relativamente impermeable a las sustancias solubles en agua. Las moléculas de aceite esencial son tan diminutas que cuando se aplican a la piel. Estas pueden pasar a través del estrato córneo (la capa externa de la epidermis). Desde aquí, la molécula de aceite pasa a través de la dermis, a los capilares y al torrente sanguíneo.

La absorción también ocurre a través de los folículos pilosos y los conductos de sudor. Hay muchos factores que afectan la absorción de una molécula de aceite. Tanto la velocidad de circulación como el calor de la piel aumentan el flujo de sangre a la superficie, lo que aumenta la capacidad de la piel para absorber el aceite. La circulación y el calor se pueden aumentar mediante masajes.

Cuanto mayor sea el área de la piel que está cubierta, más aceites esenciales serán absorbidos. La permeabilidad de la piel también es un factor (piel más delgada, por ejemplo: la piel detrás de las orejas y el interior de las muñecas son muy permeables). Las palmas de las manos y los pies, las axilas y el cuero cabelludo absorberán más fácilmente las moléculas de aceite que los brazos, las piernas, el abdomen, la espalda, etc.

Los aceites también se absorben fácilmente a través de cortes, desechos y abrasiones, quemaduras, ezcemas, etc. Por otra parte, limpiar los poros de la piel sin suciedad mejora la absorción.

El otro factor que hay que considerar al aplicar aceites esenciales a la piel es la viscosidad del aceite portador en el que se diluye el aceite. El aceite de almendras dulces y semillas de uva son menos viscosos y penetrarán la piel más fácilmente que los aceites de oliva o de aguacate,que son más densos.

Su naturaleza lipofílica y su pequeño tamaño molecular hacen que los constituyentes del aceite esencial sean excelentes candidatos para la absorción dérmica. De hecho, estas moléculas fragantes pueden ingresar al torrente sanguíneo a través de aplicaciones tópicas de maneras cuantificables.   Muchos factores influyen en la absorción transdérmica. Al comprender la ciencia de los aceites esenciales y la fisiología del cuerpo, es posible dirigir las terapias de quiromasaje y maximizar sus efectos aromaterapéuticos.