--> Shiatsu

Prólogo

La piel del hombre tiene tres clases de respuesta frente a los estímulos exteriores:

1) Sensibilidad dolorosa cuando es golpeada.

2) Discriminación térmica frente al calor y al frío.

3) Respuesta a la presión.

La Medicina de Oriente aprovecha estas respuestas para mejorar el funcionamiento del cuerpo.

En el siglo XIX existían en el Japón las siguientes categorías profesionales de sanadores:

•  Isi, el que practicaba todas las técnicas curativas.

•  Nai-Kan, el médico internista.

•  Shiu-Kwa, acupuntura y moxa.

•  Ge-K(w)ai, cirujano.

•  Gen-Kwa, oculista.

•  Kó-Kwa, estomatólogo.

•  San-Kwa, partero.

•  Honetsugi, especialista en fracturas y luxaciones.

•  Samba, comadrona.

•  Amma, masajista.

El masaje tradicional japonés es muy parecido al chino y se basa en fricciones, presiones o percusiones digitales o instrumentales de la piel. Hay formas de masaje reflejo relacionadas con la acupuntura y que se practican con el Kuatsu. Las maniobras clásicas para el masaje pueden estudiarse en los conocidos libros de Ryó Hakau Fujibayashi y de Shiusahi Ohta. En 1868, y con la restauración Meihi, las influencias occidentales penetran en el Japón y amma quedó tan sólo como técnica para aliviar los músculos cansados y el masaje occidental pasó a ser el sistema terapéutico más usual. De hecho, el masaje era utilizado por todas las categorías de sanadores.

Pronto los japoneses se dieron cuenta de las semejanzas entre las técnicas de masaje oriental y occidental y así desarrollaron un sistema que reunía ambas técnicas y que hoy en día sigue siendo el método de masaje más popular.

En general deben considerarse dos tipos de masaje:

•  Masaje higiénico, empleado con los no enfermos, por su acción defatigante, equilibradora o relajante... En este caso, la manipulación que, primero, es ligera y luego, más y más enérgica, se ejerce sobre todas las articulaciones o sobre todo el cuerpo.

2) El masaje terapéutico encaminado al tratamiento de ciertas enfermedades.

El Shiatsu incorpora a los antiguos métodos de amma algunas técnicas de judo y de reflexología que no son propiamente masaje. Es importante tener en cuenta que la presión que se ejerce en Shiatsu debe, ser siempre la de todo el cuerpo, no la de los dedos, y que esta presión ejercida sobre los puntos correctos debe dirigirse hacia el interior del cuerpo del paciente; por eso es tan importante la buena posición relativa del paciente y del terapeuta.

Junto a la indudable eficacia de las maniobras de manipulación señalaremos, para terminar, que el masaje puede poner en marcha, en ciertos casos, las posibilidades magicorreligiosas de la imposición de manos, característica común en sectas tan alejadas entre sí como la Christian-Science o la Sekai-Kyuseikyo.

Shiatsu

La palabra «Shiatsu», compuesta por las partes shi (dedos) y atsu (presión), significa un sistema de tratar las enfermedades mediante la presión de los dedos. Las bases de esta ciencia son puramente instintivas. Una persona, cansada por un exceso deportivo o por ver mucha televisión, o bien por pasar muchas horas escribiendo a máquina en su trabajo, presiona o masajea instintivamente la parte del cuerpo dolorida o contracturada. Tras 40 años de estudio de la movilidad del cuerpo y de investigación sobre su terapéutica, he desarrollado el sistema del Shiatsu que no tan sólo cura las enfermedades sino que también da nuevo vigor y equilibrio al cuerpo y puede ayudar a las parejas a llevar una vida sexual más feliz. Después de tratar a más de 100 000 enfermos y ver a más de 20 000 graduados de la «Nippon Shiatsu School», siempre insisto en que: «La esencia del Shiatsu es como el más puro amor maternal; la presión de las manos hace brotar el manantial de la vida».

Utilización de la fuerza del propio cuerpo

El Shiatsu no sólo es una cura, sino que, actuando sobre la mente de las personas en tratamiento, estimula la capacidad de poder prevenir las enfermedades.

En 1953, un grupo de estudiantes de Quiropraxia me invitaron a dar varias conferencias por los Estados Unidos. Durante una serie de tres días de conferencias en Los Ángeles, un relojero asistente me hizo la siguiente pregunta:

«Soy un relojero. Necesito tres años para preparar un discípulo. ¿Cómo se puede explicar que, en sólo tres días, pueda repararse el cuerpo humano, que es mucho más complicado que un reloj?».

Le contesté que era una pregunta razonable, pero que no debía olvidar dos cosas: primera, un reloj es sólo una máquina; segunda, el cuerpo humano tiene capacidad de regeneración y autorreparación que ninguna máquina puede igualar. Por ejemplo, cuando un cuerpo extraño penetra en el ojo, las lágrimas lo eliminan inmediatamente; en cuanto un pedazo de sólido o algo de líquido penetran en la tráquea, la tos aparece inmediatamente para expulsarlo. Un arañazo en la piel se resuelve en pocos días. En otras palabras, el cuerpo puede hacer muchas de sus propias reparaciones sin necesidad de reparador.

Dije que el Shiatsu podía hacer curaciones aparentemente milagrosas porque aprovechaba el instinto natural de apretar las partes dolientes y usaba los mejores poderes naturales del cuerpo. Ciertamente que algunos puntos científicos necesitan aclaración, pero el propósito de mis explicaciones es suficiente para que entiendan los poderes propios del cuerpo y su uso al aplicar la presión cuando sea necesaria. El relojero pareció convencido.

Al depender en exceso de médicos, medicinas e inyecciones, la gente de hoy tiende a menospreciar la importancia de la curación natural. Hipócrates, el padre de la medicina, tenía esta idea en la cabeza cuando dijo que la naturaleza es medicina y la medicina está al servicio de la naturaleza. La gente que acuñó el proverbio «la naturaleza cura la enfermedad, pero el médico cobra la factura», estaba pensando en lo mismo.

Esos despachos médicos llenos de tantos nerviosos y semi inválidos estarían más vacíos si abrieran los ojos a los milagros que el cuerpo puede hacer por sí sólo. El Shiatsu intenta ayudar a abrir algunos de estos ojos.

Tokujiro Namikoshi

Fundador de la Nippon Shiatsu School

Namikoshi