LAS MANIPULACIONES I Aunque la situación es variable según los países, la realidad es que las manipulaciones todavía no están verdaderamente integradas en el arsenal terapéutico de la Medicina tradicional. Constituyen sin embargo un tratamiento muy eficaz en un determinado número de dolores vertebrales, radiculares o articulares. Es cierto que los abusos hechos de esta terapéutica, así como las teorías fantásticas que han sido elaboradas a su objeto, no han propiciado para que los médicos se interesasen en su aplicación. De todas formas si se quieren considerar los hechos y los resultados evidentes y constantes, que permiten cuando son aplicadas correctamente, y en los casos en que están justificadas, los tratamientos por manipulaciones merecen algo más que el desprecio y la indiferencia. Desde hace más de 50 años, en el marco de un Servicio de Medicina Física, especializada en patología vertebral nos hemos interesado particularmente en los problemas de las manipulaciones y de otras terapéuticas manuales, estudiando sus posibilidades. Esta experiencia nos permite afirmar que las manipulaciones ortopédicas del raquis constituyen un medio terapéutico eficaz, si son utilizadas adecuadamente en ciertas afecciones vertebrales o articulares de naturaleza mecánica. Evidentemente no representan más que un medio entre otros con los cuales hay que saber a veces asociarlo y también saber no utilizarlo. El atento estudio de sus indicaciones, de sus efectos, ha constituido para nosotros un permanente objeto de reflexión. El carácter particular de esta terapéutica: movimiento forzado en un determinado sentido sobre un determinado segmento vertebral, obliga a un estudio particular del dolor vertebral mecánico y a una revisión de ciertas nociones. Las manipulaciones hechas en el sentido correcto, pueden aliviar; mal realizadas o ejecutadas en mala dirección pueden agravar o provocar los mismos dolores que se pueden aliviar con ellas. Admitir la eficacia de los tratamientos por manipulación, obliga, evidentemente, a cuestionar un cierto número de nociones tenidas por adquiridas en materia de la patología dolorosa del raquis y de las extremidades. Aparece como más fácil rechazar todo el conjunto, afirmando que las manipulaciones no tienen más que un efecto psicoterápico. Pero si es fácil de negar la eficacia de las manipulaciones cuando no se practican o cuando no se sabe utilizarlas , esto resulta imposible, a menos de negar las evidencias, si se acepta pasar un mes o dos en un Departamento donde estos tratamientos son correctamente utilizados, ya que los resultados obtenidos son netos, claros e indiscutibles tanto para el paciente como para el médico. Vivimos una época donde nada puede ser admitido si no existe una «prueba» gráfica, visible, y comprendemos este escepticismo médico y esta necesidad de visualizar, de medir. Pero en materia de patología dolorosa, donde el pequeño ligamento estirado puede hacer doler mucho, mientras que un aplastamiento vertebral puede ser indoloro, es preciso permanecer modesto, observador y clínico. Ser clínico no significa negar en redondo todo lo que se comprende mal. Todo el mundo sabe el progreso que ha traído el conocimiento de la patología discal. Se había encontrado una causa al fin «visible» de los dolores bien estereotipados, y se saben los magníficos resultados que se debe a la Cirugía. Pero también se conocen los abusos de interpretación y las intervenciones ineficaces que estos hechos han aportado. La patología discal no lo explica todo; el sufrimiento articular posterior juega un papel. Pero disco, articulaciones, ligamentos y músculos forman una unidad funcional y el cuidadoso examen clínico palpatorio de los pacientes nos hace en numerosos casos encontrar los signos del desarreglo intervertebral menor, con sus eventuales consecuencias en el territorio de los nervios raquídeos correspondientes.
SIGNIFICADO DE LA MANIPULACIÓN Se trata de una movilización pasiva forzada que tiende a llevar los elementos de una articulación o de un conjunto de articulaciones más allá de su juego habitual, hasta el límite de su posible movilidad anatómica. Consiste por tanto, a nivel del raquis, cuando el estado de éste lo permite y lo necesita, en la ejecución de movimientos de rotación, latero flexión, flexión o extensión, aislados o combinados, realizados sobre el segmento vertebral elegido. De esta manera, la manipulación es un acto médico. Debe ser un gesto ortopédico muy preciso, cuyas coordenadas están determinadas por un examen previo. Es una terapéutica que se dirige a indicaciones muy definidas. Pero desgraciadamente el término «manipulación» significa en el lenguaje corriente, un conjunto de prácticas manuales consistentes en maniobras vertebrales «crujientes» hechas por no importa quién, sobre no importa qué.
FIG. 1. A . LA MANIPULACIÓN -El médico imprime al cuello del paciente una rotación izquierda. -En un cierto grado de rotación, el médico como el sujeto, tienen la impresión que el movimiento máximo ha sido alcanzado. Es el momento de la puesta en tensión. -Si el médico vuelve al punto de partida y rehace el mismo movimiento, diremos que realiza una serie de movilizaciones en rotación izquierda. -Pero, si a partir de la puesta en tensión, exagera su movimiento de una manera breve, seca, muy limitada, la resistencia articular cede acompañándose de un chasquido. Este movimiento breve, forzado y controlado a partir de la puesta en tensión, es la manipulación. Si se sobrepasasen los límites de las posibilidades articulares, se llegaría a la luxación. B . Línea 1: amplitud del movimiento voluntario. Línea 2 : amplitud del movimiento pasivo. Su extremo (4) es la puesta en tensión. Repetido es una movilización. Línea 3: a partir de la puesta en tensión una brusca y breve impulsión produce la manipulación. Este movimiento debe ser medido. Más allá es la luxación (6). Robert Maigne
Un poco de Historia
Por otra parte, hay que tener en cuenta la poca o ninguna eficacia de los remedios terapéuticos en épocas pasadas, lo que hacía que en muchas ocasiones se perdiera la fe en los médicos y en sus procedimientos, y se recurriera a los curanderos sobre todo para el tratamiento de procesos que cursaban con dolor. Esto sucede todavía hoy día como lo vemos expuesto por el Dr. H. T. Mahler, Director General de la OMS en la 29. Asamblea Mundial, celebrada en Ginebra en el año 1976 el cual indicó que la mayoría de los problemas sanitarios pueden resolverse técnicamente de varias maneras, existiendo una gran variedad de métodos, técnicas, equipo, material y fármacos que pueden emplearse en diferentes combinaciones para el mejoramiento de la salud, y señaló que una proporción no desdeñable de la tecnología actual, cuyo costo aumenta vertiginosamente, carece de credibilidad científica. Esto es en 1976; en enero de 1875 en el British Medical Journal se aconsejaba tratar la diabetes con ácidos minerales, corteza de quina y opio. El vinagre tenía algún poder para modificar la erupción de la viruela, el cáncer de la piel se trataba con pasta arsenical.
Es evidente que las manipulaciones constituyen un método terapéutico capaz de producir en determinadas circunstancias acciones que resultan beneficiosas e incluso alguna vez pueden ser espectaculares, pero se puede afirmar que desde el punto de vista científico realmente hasta hace pocos años la manipulación no ha sido, tomada en consideración por la medicina oficial. Con las manipulaciones así como con el masaje ha sucedido lo mismo que con la cirugía. ¿Cuantos siglos han sido necesarios para que esta parte del arte de curar fuese aceptada, enseñada y practicada por la medicina oficial?
Recordemos, por ejemplo, que en el siglo XII, en tiempos de Avenzoar, la medicina estaba separada de la cirugía, los médicos desdeñaban ejercerla y la dejaron en manos de barberos y gentes de poca instrucción. Avenzoar fue el primero que reunió su ejercicio y estudio en contra de la opinión de su padre, que le decía: «Los grandes médicos no deben ejecutar las operaciones de cirugía, si es que han de tener honra y celebridad entre sus compañeros y entre la gente distinguida de los pueblos».
Afortunadamente hoy las cosas han cambiado, adquiriendo la manipulación su debida importancia como arma terapéutica, incorporándose su estudio a la medicina tradicional y siendo cada vez menos una medicina marginal.
II ¿Cuál es el significado de las manipulaciones? Se podría referir a las acciones realizadas por la o las manos. Encontramos una descripción de lo que es la manipulación en el artículo escrito por E. Dally en el Dictionnaire Encyclopédique des Sciences Médicales (1871). «Las manipulaciones terapéuticas constituyen una parte importante de la cirugía, la cual designaba primitivamente el conjunto de labores de la mano aplicada a la curación de las enfermedades, o como dice Ambrosio Paré, una habilidad e industrioso movimiento de una mano segura con experiencia, o una acción de mano industriosa tendente a alguna buena labor de medicina». Más adelante Dally define la manipulación como la acción de una mano desarmada con un objetivo terapéutico, aceptando numerosas variedades de manipulaciones con un modo de acción particular y resultados diferentes y distinguiendo 8 formas: 1. Aplicación simple de la mano. 2. Las frotaciones. 3. Las fricciones. 4. Las presiones. 5. Las malaxaciones. 6 . Las percusiones. 7 . Las vibraciones. 8 . Los movimientos articulares comunicados o artificiales.
De estos tipos de manipulaciones los 7 primeros corresponderían a las maniobras del masaje y el 8. ° a lo que comprendemos hoy como movilización pasiva o mecanoterapia.
Según Cyriax, la manipulación como método de tratamiento consiste en diferentes suerte de movimientos pasivos realizados con la mano para un propósito prescrito, es decir, simplemente movilización pasiva con propósitos terapéuticos usando la mano. Señalemos la definición expuesta en 1968 por el Grupo de Investigación de Terapéuticas Manuales: la manipulación articular es la breve pulsión seca y rápida, pero suave y precisa, de débil amplitud, efectuada en una dirección privilegiada a partir de una posición inicial de tensión articular. Nosotros creemos, desde un punto de vista doctrinal, que en realidad las manipulaciones no serían más que una forma de la movilización pasiva, una variedad que podría etiquetarse como movilización pasiva forzada instantánea. Sin embargo Maigne establece una diferenciación: la movilización es un movimiento pasivo que generalmente se repite. No sobrepasa el juego pasivo de una articulación, ni comporta acción brusca o forzada. La manipulación es un movimiento forzado, que aplicada bruscamente sobre una articulación o conjunto de ellas, las lleva más allá del movimiento fisiológico habitual, sin sobrepasar los límites que imponen las estructuras anatómicas. Por otra parte, la posición de la manipulación en el contexto de la Medicina , parecía debatirse entre la Cirugía Ortopédica , la Traumatología , la Reumatología y la Neurología. Para De Seze la vertebroterapia mecánica (así lo considera) no es más que una técnica entre otras de la medicina física, que no es más que una pequeña parte de las terapéuticas de que dispone la medicina para luchar contra las afecciones dolorosas de origen vertebral. Esta interpretación, reflejo del concepto general que se tiene de las manipulaciones, circunscribe su actuación solamente a la columna vertebral, cuando en realidad, las manipulaciones abarcan a todas las articulaciones, incluidas (como Maigne lo enseña en los capítulos de su libro) las articulaciones de las extremidades. Se puede afirmar, que merced al esfuerzo y dedicación de prestigiosos médicos especialistas, entre los que Maigne ocupa un lugar destacado, se han estudiado y perfeccionado las manipulaciones, dándoles el rigor científico adecuado en sus departamentos hospitalarios y estableciendo los correspondientes programas de docencia. La manipulación debe ser conocida por los médicos cuyo quehacer es la rehabilitación y que utilizan medios físicos en sus técnicas para la recuperación de pacientes. La enseñanza de las terapéuticas manuales organizada por Maigne desde 1969 en la Facultad de Medicina Broussais-Hotel-Dieu, ha culminado en 1975 en su Enseñanza Universitaria bajo su dirección, con la posibilidad de obtención de un «Certificado Universitario de Medicina Ortopédica y Terapéuticas Manuales» estatal, por Médicos previamente especializados en Medicina Física, Reumatología u Ortopedia, y que superen las correspondientes pruebas de capacitación. Él curso dura un año y comporta lecciones teóricas, trabajos prácticos y enseñanza clínica diaria. III Para poder valorar el estado actual de nuestros conocimientos sobre las manipulaciones, es conveniente recordar su evolución a través del tiempo. La historia médica de las manipulaciones puede enjuiciarse esquemática y convencionalmente en los siguientes apartados: Época clásica. Medicina popular, curanderismo. Ensayo de interpretación patogénica: Osteopatía, quiropraxia. Introducción en la medicina tradicional. Época actual. A) Época clásica Impreciso es el origen de la práctica de las manipulaciones aunque se puede suponer que fuera contemporánea su aplicación con los hombres más primitivos. En el corpus hipocraticum hay 2 capítulos, «Peri artrhon» (peri articulares) y «Mechlikon» (las palancas), donde hay referencias a maniobras que parecen como manipulaciones. El propio Hipócrates escribió sobre el tratamiento de las cifosis lumbares. Apollonius de Ciprus ( 60 a 80 a . d. C.) en sus comentarios sobre los escritos hipocráticos, refleja en sus dibujos combinaciones de tracciones, manipulaciones y compresiones altamente significativas para el tratamiento de procesos vertebrales. Ambrosio Paré (1510-1590), el más grande cirujano del Renacimiento, describe en un capítulo, la dislocación (luxación vertebral) y preconiza los métodos descritos por Hipócrates. Debemos resaltar la aportación que hace el español Luís de Mercado al conocimiento de las técnicas manipulativas y creemos que es el primer Universitario (Catedrático en Valladolid en 1572), que intenta ilustrar a curanderos - algebristas- sobre las técnicas manuales e instrumentales necesarias para sus aplicaciones. En su libro publicado en 1599 «INSTITUCIONES QUE SU MAGESTAD MANDO HAZER AL DOCTOR Mercado su Médico de Cámara y Protomédico general, para el aprovechamiento y examen de los Algebristas», se exponen las técnicas de reducción de fracturas y luxaciones. Recordemos que la palabra álgebra que proviene del árabe y que significa reducción tuvo en castellano dos sentidos, uno el matemático y otro el quirúrgico o «arte de resistir a su lugar los huesos dislocados». Este libro respondió a los deseos de los poderes públicos de reglamentar las actividades profesionales de estos algebristas exigiéndoles un grado mínimo de preparación y controlando su ejercicio, para lo cual pasaban un examen ante el Tribunal del Protomedicato, del que Luís de Mercado era el Protomédico. En el prólogo podemos observar cómo algunas técnicas manipulativas («El estado a que han venido algunas partes de la Medicina tan bajo y miserable»), no son utilizadas por los médicos sino como dice Mercado, por pastores, labradores rústicos o mujercillas. En el capítulo XVI se hace mención de las luxaciones de la columna vertebral y se utiliza una iconografía que se va repitiendo desde Hipócrates, donde se utilizan las técnicas de tracción y de presiones. B) Medicina popular. Curanderismo Desde tiempo inmemorial, se había observado que el lumbago o el tortícolis agudo podían ser aliviados e incluso resueltos rápidamente a través de un súbito movimiento causando sorpresa de que a través de un tirón rápido se podía «poner la espina en su sitio». En todas latitudes y en todos los pueblos usan la manipulación como tratamiento en las afecciones vertebrales; todavía hoy día en la medicina popular se practican manipulaciones que en realidad son fricciones, estiramientos tendinosos y musculares que se traducen frecuentemente en éxitos espectaculares en los cuales la psicoterapia no está siempre ausente. En todos los países de habla española esta práctica terapéutica formó parte de una tradición popular, y el huesero o cirujano algebrista es un práctico de amplia experiencia con unas técnicas empíricas con frecuencia rodeadas de prácticas misteriosas entre las cuales ellos mismos disciernen mal cuáles son en realidad las eficaces. Estos curanderos que durante numerosas centurias han practicado y practican las manipulaciones como una tradición familiar son conocidos en Alemania por Gliedersetzen, en Francia como Rebouteurs, en España como Algebristas, en Italia Renunctorts, en Escandinavia como Spineknockers y en Gran Bretaña como Bone-setters. Este huesero era invariablemente un inculto campesino el cual aprendía su profesión a través de sus antecesores guardando dentro de la familia los secretos. El razonamiento para la eficacia de su tratamiento era «que un pequeño hueso estaba fuera de su sitio» y la manipulación se utilizaba para aliviar el dolor, al restituir el hueso a su buena posición. Uno de los más famoso Bone-setters fue el inglés Sir Herbert Barker (1869-1950) elevado a la nobleza y que trató en Inglaterra con gran éxito a miembros de la familia real, nobles, miembros del Parlamento, actores, etc. Durante mucho tiempo, ya hemos dicho, que la medicina ortodoxa miraba estas prácticas de curanderismo como un arte misterioso hasta que el Dr. Wharton Hood, publicó un tratado titulado On Bonne-Setting que puede decirse que es el primer tratado que figura en la literatura científica. Basada en las observaciones del famoso Bonneseter Richard Hutton que fue paciente del padre de Hood, también médico y al que le estaba muy agradecido, facilita los secretos de sus prácticas manipulativas. ( On Bone-Setting, editado por Macmillan Comp en 1871). En 1867 Sir James Paget, (1814-1899), renombrado cirujano inglés, escribió un importante artículo «Cases that Bonesetters cure» en el British Med. Journal, indicando los casos que responderían a la terapéutica manipulativa. Solicitó de sus alumnos que «estudiaran el tema», que imitaran lo bueno y evitaran lo malo de las prácticas de los bone-setters. Agregó que el largo reposo era la más frecuente causa de alargamiento en la recuperación de traumatizados así como la alteración de las partes no afectadas que habían quedado inmovilizadas a causa de su proximidad de las partes lesionadas. Los éxitos de los Bone-setters pueden ser clasificados en 6 grupos:
* Rigideces y dolores en articulaciones inmovilizadas por tratamientos de fracturas, luxaciones y esguinces. * Rigideces y dolores resultantes del desuso. * Trastornos internos consecutivos a ruptura de menisco. * Artrosis o subluxación articular de la mano y el pie. * El ganglión de la muñeca. * Lumbagos y tortícolis.
C) Osteopatía y quiropraxia Recogiendo las observaciones anteriores e intentando una interpretación patogénica nacen las doctrinas osteopáticas y quiroprácticas. El fundador de la osteopatía Andrew Taylor Still, (1828-1917), nació en Virginia, hijo de un predicador metodista sin apenas conocimientos médicos, pues solamente siguió un curso en la llamada School of Physicians and Surgeons de Kansas. Edificó tras una desgracia familiar (pérdida de 3 de sus hijos en una epidemia de meningitis cerebroespinal, sin que los recursos terapéuticos pudieran hacer nada) un cuerpo de doctrina en virtud del cual la salud del hombre dependía de la estructura funcional del cuerpo, es decir , el equilibrio estructural del organismo iba a conseguir que la fuerza vital curativa restableciera la salud sin que importara la causa de la enfermedad. Su sistema médico-filosófico tenía gran simplicidad teniendo como axioma «localiza, arregla y déjalo». Still afirmaba que el hombre es la obra maestra de la naturaleza, poseyendo en él mismo todas las posibilidades para luchar contra la enfermedad y curar. El raquis es la pieza maestra del organismo y es a su nivel que las perturbaciones son las más frecuentes y potencialmente las más perjudiciables. Estas alteraciones son debidas a subluxaciones vertebrales "denominadas lesiones osteopáticas" y su corrección conduce al enfermo hacía su curación. En su libro básico «The Osteopathic Blue Book» compilado en Gran Bretaña por el Register of Osteopaths en 1956, se afirma que la osteopatía es un sistema de terapéutica que se basa en el diagnóstico y tratamiento de las alteraciones morfológicas y mecánicas del organismo. En realidad hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XIX no aparecen los primeros médicos que practican y utilizan las manipulaciones; son los discípulos de LING, el promotor de la llamada gimnasia sueca, los que realizan movilizaciones forzadas del raquis. El mérito de Still fue de recopilar e inventar a partir de 1874 un gran número de técnicas ingeniosas para manipular el raquis. Constituyen la base de todas las maniobras actualmente utilizadas. Los magníficos resultados a veces espectaculares conseguidos por Still en afecciones dolorosas variadas de la columna vertebral, musculares y otras similares, le indujo a ampliar su campo de aplicación a otros padecimientos tan dispares como la tuberculosis pulmonar o la epilepsia. En 1892 Still fundó una Escuela de Medicina en Kirksville (Missouri) la American School of Osteopathy inicio de un desarrollo posterior de numerosas Escuelas médicas. En 1918 cuando murió, existían en USA seis Escuelas de Cirugía y Medicina Osteopática. En estas Escuelas se enseñaban al lado de las ciencias básicas las correspondientes a las teorías de Still. El título que se otorgaba era el de Doctor en Osteopatía (D.O). También quiso que el D.O. fuera un médico completo, es decir también Cirujano. Con los progresos de las ciencias médicas, de los métodos exploratorios y farmacológicos, los médicos osteopáticos utilizaron cada vez más las terapéuticas tradicionales, lo que hizo que el plan de estudio se reestructurara haciéndose similar al de las Facultades de Medicina y consiguiéndose desde 1935 el reconocimiento oficial de los D.O. para ejercer en las mismas condiciones y con los mismos derechos que los doctores en medicina (M.D). Hoy día (año 1979) hay 160.000 M .D. para 12.000 D.O. en USA. Recientemente la Escuela de Medicina y Osteopatía de Los Ángeles se ha transformado en Escuela de Medicina y Cirugía, otorgando el título de M.D. abandonando la teoría osteopática tradicional. Stoddard en su Manual de Técnicas de Quiropraxia (1972) dice que la osteopatía está relacionada con el establecimiento y mantenimiento de la integridad morfológica normal del cuerpo. Para la consecución de esta finalidad se usan varios métodos: 1. Las técnicas de manipulación articular, es decir la normalización de la movilidad y de la posición y el tratamiento de la tensión anormal en los músculos, ligamentos, cápsulas y fascias.
2. Las técnicas de manipulación distintas de las correcciones articulares y dirigidas por ejemplo a mejorar la circulación, el drenaje venoso y linfático, a la reposición de las vísceras y el tratamiento de las partes blandas.
3. Otros métodos que tienen por objetivo principal el mejoramiento o la restauración de la mecánica corporal, como por ejemplo la corrección postural, la eliminación quirúrgica de tejidos anormales que impidan los intentos de la naturaleza para el restablecimiento de la normalidad del cuerpo y ejercicios de actividades que ayuden a mantener y mejorar la mecánica normal.
Aunque la noción de subluxación no puede ser aceptada en el estado actual de nuestros conocimientos, la contribución de la osteopatía a la terapéutica manual es muy importante, poniendo a punto una variedad de maniobras precisas, permitiendo manipular el raquis en todos los niveles y en todos los sentidos. Se puede afirmar que las técnicas manipulativas osteopáticas, aún difíciles y de largo aprendizaje, son de indudable calidad. El iniciador y creador de la quiropraxia fue un tendero, Daniel David Palmer (1845-1913) que comenzó tratando a sus pacientes mediante el uso de pases magnéticos y posteriormente se familiarizaría con las técnicas osteopáticas preconizadas por Still. Su primer éxito lo obtuvo sobre la persona de su doméstico negro Harvey Lilliard en 1895, el cual se había quedado sordo hacía 17 años tras una caída. Al examinarlo Palmer encontró que tenía una vértebra desplazada en su cuello, diagnosticó una subluxación y tras su corrección por manipulación retornando la vértebra a su posición correcta, devolvió la audición al paciente. Estimulado por este resultado comenzó a manipular a numerosas personas, una de ellas el reverendo H. S. Weed que propuso llamar a este método la quiropraxia. Desde este momento Palmer decide que en el proceso curativo participan los huesos, los nervios y que la enfermedad es solamente una alteración funcional, donde el organismo no puede adaptarse, pues los tractos nerviosos se encuentran afectados. Las varias causas que producen espasmos, contracciones musculares y tensión originan desplazamientos de las vértebras y por lo tanto su realineamiento hace suprimir la tensión. En 1897 Palmer funda en Daverport una escuela de Quiropraxia, la Palmer School of Chiropractic con un curso de sólo tres meses de entrenamiento. Quería parecerse a las escuelas osteopáticas, con diferencias bien notorias (Maigne): - Por sus técnicas simplistas hechas de presiones directas y únicamente sobre las primeras vértebras cervicales. - Por sus teorías elementales; los quiroprácticos consideran la subluxación vertebral como única y sola responsable de todas las enfermedades, siendo frecuentemente la subluxación del atlas o axis; no utilizando otra terapéutica que la manipulación y otra exploración que la radiografía. - Afán señalado por la publicidad y la propaganda. Poco antes de su muerte, en 1910, expuso Palmer su doctrina en el libro The Science and Art and Philosophy of Chiropractic. A su hijo B. J. Palmer, hombre de empresa, se debió la enorme expansión que tuvo la quiropraxia, donde la publicidad jugó un gran papel. Con unas 60 escuelas de quiropraxia y alrededor de 45.000 quiroprácticos, actualmente en USA, poseen numerosas asociaciones de pacientes, editan numerosos periódicos distribuidos en todas las capas sociales, donde se explica que el cerebro es una dinamo, los órganos y las glándulas son motores, los nervios son hilos conductores, la compresión del conductor por una vértebra desplazada origina una alteración del motor y por tanto una molestia o enfermedad en potencia. El reajuste de la vértebra suprime el corto circuito y permite por tanto la curación. Se puede leer también que solamente la quiropraxia permite la curación de la esclerosis en placas en el 95 % de los casos y la recuperación total de la poliomielitis. Toda la patología es contemplada y puede ser tratada por el quiropráctico. Utilizada la quiropraxia como sinónimo de manipulación vertebral, no se concibe más que como una caricatura de la osteopatía, representando una pseudo escuela paramédica que pretende curarlo todo por medio de unas sencillas maniobras. D) Medicina tradicional y manipulación Hace unos 50 años algunos médicos ingleses y franceses, se preocuparon por la teoría y la técnica de la osteopatía, adaptando más o menos modificados los métodos terapéuticos de la manipulación. Desde entonces existen en los países anglosajones cirujanos ortopédicos llamados Manipulative surgeons que practican las manipulaciones. Uno de los más conocidos es Timbrell Fischer. Con el razonamiento de que son las adherencias, las que limitan y afectan las articulaciones en el curso de las afecciones invalidantes tanto traumáticas como reumáticas, utilizan como remedio más eficaz la movilización, practicada bajo anestesia. Se efectúan los movimientos en la mayor amplitud posible dentro de sus límites fisiológicos. Esta metódica parece haberse impuesto sobre todo en las articulaciones de las extremidades, siendo del dominio de la Ortopedia. Debemos a J. B. Mennell (1877-1957), Profesor de Medicina Física en Londres, el mérito de haber introducido la terapéutica manipulativa en el marco de la Medicina tradicional. Es el primero que estudia seriamente las manipulaciones y las incorpora a la Medicina Física , describiendo técnicas manipulativas interesantes recogidas sobre todo de los osteópatas. La parte de su obra quizás más original sea la dedicada a las movilizaciones y manipulaciones de las extremidades. James Cyriax sucesor de Mennell en el Saint Thomas Hospital, establece con precisión un sistema para el examen y el tratamiento de los dolores músculoligamentosos. Utiliza un cierto número de técnicas manipulativas en determinadas indicaciones limitadas y practica un método de tratamiento por medio de un masaje profundo y transversal, el «deep massage». E) Época actual A partir de la segunda guerra mundial se extiende la preocupación de médicos tradicionales por los métodos manipulativos y así vemos cómo los trabajos publicados buscan encontrar el soporte verdaderamente lógico para su utilización adecuada. Citemos las aportaciones de Mennell, Cyriax, Brodin, Maigne, Thierry Mieg, Waghemacker y otros que han contribuido a imponer estas técnicas permitiendo realizar su enseñanza racional. Es obligado resaltar la gran labor desarrollada por R. Maigne el cual ha difundido en el mundo científico actual sus originales estudios a través de conferencias y cursos en Centros y Universidades de todos los Continentes, así como la publicación de libros y trabajos traducidos a numerosos idiomas. Señalemos entre otras aportaciones, su original concepción del «Desarreglo Intervertebral Menor», el Síndrome celulotenomiálgico, las dorsalgias de origen cervical, el enriquecimiento de la semiología por la exploración del pinzadorodado, la fundamental «Regla del No dolor y del Movimiento contrario» como medio diagnóstico y modo operatorio, etc... En el momento actual, y Maigne ha contribuido a ello, las manipulaciones han perdido su carácter esotérico y se integran en el arsenal terapéutico moderno, constituyendo una terapéutica como otra, utilizada aisladamente o en asociación. Prólogo del libro MANIPULACIONES columna vertebral y extremidades, de R. Maigne, por …... CARLOS CABALLÉ LANCRY Mas información sobre: . |